Más allá de las guerras que desangran el continente y el fanatismo de inspiración islamista que se propaga en el Sahel, la crisis climática es el motor principal del nuevo auge migratorio, un fenómeno tradicional en el seno de la cultura africana que ahora mira con más énfasis al norte del Mediterráneo a causa de las políticas europeas heredadas del colonialismo.

Un cambio en las condiciones del clima, fruto del calentamiento global del planeta, que está prolongando las sequías y elevando la temperatura del mar, destruyendo cultivos y ecosistemas y obligando a núcleos enteros de población a huir en busca de unas zonas de bienestar que cada vez son también más escasas.




Fuente: Agencia Efe

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