La tercera temporada de Paquita Salas habla de las segundas oportunidades, de reinventarse. Comenzar una nueva etapa cuando otra se cierra es el eje común de la serie, y no solo en la ficción. Lidia San José y Belinda Washington han vuelto a entrar por todo lo alto con esta producción desde, prácticamente, sus inicios. Ana Obregón, Terelu Campos y Anna Allen han tenido apariciones más reducidas en los últimos capítulos pero con mucho éxito. Lo que se pretende es dar una nueva oportunidad a los iconos televisivos de los 90, y a otros algo posteriores, que acabaron en el olvido. 

Lidia San José, de 36 años, Belinda Washington, de 55, y Ana Obregón, de 64, entran en un juego televisivo (o todo lo que se acerquen a la televisión las plataformas online) al interpretarse a ellas mismas en la producción de Los Javis, el dúo compuesto por Javier Calvo y Javier Ambrossi, creadores del proyecto. San José representa a una estrella infantil, cuya carrera se truncó con el tiempo, que busca volver a hacerse un hueco en el mundo del espectáculo. Pero su verdadera historia es diferente. Tras convertirse en una estrella siendo aún una niña con programas como A las once en casa o Ala…dina, la actriz abandonó la actuación para priorizar sus estudios en un momento en que el país garantizaba a los titulados universitarios un futuro boyante.

“Lidia es una maravilla, y la vida nos ha vuelto a juntar en una historia como esta, que trata de volver a la fama”, remarca Belinda Washington en una entrevista telefónica. “Yo siempre he estado ahí”, reivindica. Programas, series, cine, pero también pintura, música. La actriz se define como un culo inquieto y, ahora, se la puede ver sobre las tablas. Tras representar La Casa de Bernarda Alba, está a punto de estrenar Así se escribió tu vida. En sus comienzos, en los años 90, parecía estar por todas partes, comenzó colaborando en televisión en 1991 y cuatro años más tarde ya presentaba uno de los primeros programas enfocados al periodismo del corazón, ¡Qué me dices!

Ahora, afirma, está muy feliz por seguir trabajando en lo que le gusta. “Que una mujer como yo, que este año cumplo 56 años, siga teniendo un hueco en este mundo y cuenten conmigo para proyectos tan increíbles como el de Los Javis es una maravilla”, resalta. “Pero es un personaje, solo se me asemeja en el nombre, el resto es ficción. Yo no soy así ni tengo Tinder, por el momento”, aclara, con una broma, la actriz. El personaje de Washington esta temporada se ve envuelto en un escándalo por un vídeo sexual que se hace público por error. Tras esto, la gran idea de Paquita Salas es lanzar un videoclip al más puro estilo Leticia Sabater titulado 5 Deditos, que promete ser una de las canciones más escuchadas del verano. Pero para ella lo más importante es resaltar el peligro de las redes sociales: “El bullying y cómo machacamos a las personas que se equivocan tiene consecuencias muy peligrosas. Espero que esto ayude a la gente a reflexionar y anime a los que lo sufren a seguir luchando, para que estas situaciones no se produzcan más”. Sobre los directores y su trabajo solo tiene palabras de agradecimiento. “Tienen una creatividad y una sensibilidad increíbles para abordar estos temas desde el humor, pero con un mensaje profundo”, afirma con evidente admiración.

Pero el gran descubrimiento de esta nueva temporada es Terelu Campos. La presentadora y colaboradora de televisión ha continuado lo que pensó que se quedaría en una “gracieta” en el último capítulo de la temporada anterior, y lo ha hecho con gran éxito. Aunque explica que no sabe si su faceta como actriz continuará, sí deja claro que es una persona que aprovecha las oportunidades que se le presentan. “Tras muchos meses de sufrimiento por la enfermedad (hace un año le volvieron a diagnosticar un cáncer de mama)”, Campos dice que está viviendo una de las experiencias más bonitas de su vida y que llega en el mejor de los momentos. 

En la última entrega de Paquita Salas tiene también una aparición estelar Anna Allen, la actriz conocida por ser la novia rebelde de Toni Alcántara en Cuéntame cómo pasó. La intérprete, de 42 años, fue denostada por crítica y público al descubrir que se había inventado una exitosa carrera en Hollywood, afirmó haber estado en los premios Oscar, con montaje de imágenes incluido, y alardeó de un curriculum que no tenía. Tras este suceso, desapareció de los focos en 2015, hasta ahora. Precisamente, esa es la misma historia que la serie de Los Javis ha reflejado en otro de sus personajes al que le ocurrió lo mismo que a ella. Los creadores han querido hacer un guiño a la actriz en un monólogo final, en el que con los ojos inundados de lágrimas y mirando directamente al espectador pide perdón. Lo que parece unir a todas estas mujeres, y conectarlas con sus personajes, es la valentía para afrontar nuevos retos y seguir hacia delante.




Fuente: El Pais

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