Las mujeres con asma suelen tener niveles más bajos de testosterona “libre”, esto es, no unida a las proteínas, según un nuevo estudio publicado en el ‘ American Thoracic Society’s American Journal of Respiratory and Critical Care Medicin’, que buscaba ser el primero en investigar los niveles hormonales y su relación con el asma en mujeres y hombres. El estudio, llamado ‘Sex Steroid Hormones and Asthma in Nationwide Study of U.S. Adults’ ha sido liderado por el epidemiólogo Yueh-Ying Han, y codirigido por Juan C. Celedón, jefe del servicio pulmonar del Hospital de Pittsburg (Estados Unidos) y Erick Forno, de la unidad de asma en niños en el mismo hospital.

Así, registraron que, de entre las mujeres obesas, aquellas que tenían asma eran más propensas a tener menos niveles de estradiol, otra hormona sexual, que aquellas que no tienen asma. En cuanto al procedimiento, los autores analizaron datos obtenidos de 9.238 adultos con edades entre 18 y 79 años, que participaron en la Encuesta Nacional de Valoración de Salud y Nutrición entre los años 2013 y 2016 de Estados Unidos. Dentro de este número, un 9% de los participantes tenían asma. Entre las mujeres, la media de asma era el doble que la de hombres, un 12,5 por ciento frente a un 6,1 por ciento. Concretamente, el estudio encontró que unos niveles elevados de hormonas sexuales reducían la probabilidad de tener asma. En concreto, en las mujeres, unos niveles de testosterona libre en el cuartil más alto comparado con el más bajo estaba asociado a un 44 por ciento de posibilidades más bajo de asma.

Entre las mujeres con sobrepeso, los niveles de testosterona libre en el cuartil más alto, comparado con el más bajo, estaba asociado a un 41 por ciento menos de posibilidades de tener la enfermedad. Además, entre mujeres obesas, los niveles más altos de estradiol en el cuartil más alto comparado con el más bajo era asociado a un 57 por ciento de posibilidades más bajas de asma.

“Los resultados de nuestro estudio sugieren que las hormonas de estradiol y la libre testosterona contribuyen a las diferencias entre sexos en lo que respecta al asma en adultos”. Celedón añade que, además, “la obesidad aparece para modificar el efecto de estar hormonas en hombres y mujeres con asma”.

Al ser un estudio transversal, no se puede determinar si los niveles de hormonas sexuales llevan a tener asma. Las limitaciones del estudio también incluyen una falta de información sobre el actual estado de menopausia de las mujeres participantes, su resistencia a la insulina o su exposición a sustancias químicas, lo que podría afectar a los niveles de hormonas sexuales. Los investigadores también han afirmado que los estudios longitudinales necesitan confirmarse, así como expandir sus hallazgos.




Fuente: La Razón

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