Salud

Las muertes por hipertensión se duplican


El número de fallecidos en España por hipertensión se ha duplicado en los últimos diez años y supone el 30 por ciento de la mortalidad por dolencia cardiovascular, informa Efe.

Un estudio de 2016 llevado a cabo por profesionales cardiólogos de distintos hospitales del país, publicado por la Revista Española de Cardiología, apunta a que el 42,6 por ciento de la población adulta tiene hipertensión de grado 1, es decir, una tensión igual o superior a 140 de máxima y 90 de mínima.

El cardiólogo Emilio González Cocina, miembro de la International Medical Academy (IMA) y director del Centro Médico Cardiovascular (CMC) de Málaga, ha explicado a Efe que más de 900 estudios guía no dejan de demostrar el riesgo tan importante que supone padecer hipertensión.

Por ello, los expertos, avalados por los últimos estudios realizados en EEUU, ha establecido un nuevo baremo a la hora de establecer el Grado 1, bajando la cifra guía a 130/80 de tensión.

En EE.UU. ha supuesto que las cifras de hipertensos se sitúe del 31,9 por ciento al 45,6 de la población adulta del país, es decir, «más de 30 millones de hipertensos», resalta González Cocina.

«Supone un aumento del 14 por ciento, que si se traslada a España, nos llevaría a un 60 por ciento de la población adulta», indica el experto, al tiempo que recuerda que la edad de los enfermos suele situarse entre los 55-75 años, aunque también se registra en edades más tempranas.

El objetivo de bajar las cifras guía de hipertensión no es otro que conseguir mejorar la prevención y por tanto conseguir disminuir el número de fallecimientos en nuestro país.

En los casos de tensión arterial elevada, es decir tensión entre 120 y 130 de máxima, «basta con modificar el estilo de vida, pasar a hábitos más saludables», ha señalado González Cocina, tales como ejercicio físico, reducción de sal en las comidas, bajada de peso y seguir la base de la dieta mediterránea.

Mientras que en Grado 1, «tampoco es necesario tomar medicación en todos los casos», ha asegurado el experto, sino que todo depende de la carga genética, del riesgo global del paciente, si sufre de obesidad, diabetes o enfermedades cardiovasculares.

Pero «si no se consigue normalizar la tensión, entonces si hay que aplicar fármacos», ha reconocido.

No obstante, en Grado 2, ante una tensión de más de 140/90, el tratamiento farmacológico es obligatorio.

Sin embargo, el descenso de las medidas de la hipertensión, no sólo ha supuesto un importante movimiento en el ambiente sanitario, sino que para las administraciones públicas y privadas, ha advertido González Cocina, supone destinar mayores partidas presupuestarias a recursos, así un aumento en gasto sanitario, al incrementarse tanto el consumo farmacológico como el número de pruebas de seguimiento y prevención.

Respecto a la prevención, González Cocina hace especial hincapié en la importancia de realizar una toma correcta de la tensión.

«No es una tontería», ha insistido, hay que tomar la tensión al menos dos veces en la misma visita con un margen de tiempo de 10 minutos y en dos visitas distintas.

Además, es importante que se realice una toma ambulatoria en el domicilio del paciente.

Cada toma debe realizarse igual que en la consulta médica, dos veces seguidas con un intervalo de 10 minutos. Los resultados se anotan y se comunican al especialista a fin de llevar un seguimiento.

De esta forma, se puede detectar también los denominados hipertensos por «el efecto bata blanca», pacientes a los que la presencia del médico, la estancia en una consulta les pone nerviosos y hace que su tensión se eleve momentáneamente.

Asimismo, cada vez es más habitual, es una prueba cada vez más recomendada, el uso de un «holter», un medidor que se acopla al paciente, lo utiliza 24 horas, y ofrecerá mediciones, alrededor de 40 tomas, realizadas cada 20 minutos durante el día y cada hora por la noche. EFE




Fuente: La Razón

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