Salud

«Las lentejas son nuestro mejor superalimento»


-Comer bien es un reto al alcance de todos. Y puede ser más sencillo de lo que nos parece, incluso con un simple plato. ¿Qué es exactamente el proyecto de «Mi plato equilibrado»?

-Es una iniciativa de la Fundación Alimentación Saludable y la Sociedad Española de Dietética y Nutrición (Sedca), en colaboración con Calvo, que pretende demostrar que hay que comer de todo pero en las cantidades adecuadas. La idea de las tradicionales pirámides parece que ya se ha quedado antigua, porque se ha demostrado que son un lío que puede resultar confuso para el consumidor. Lo más razonable es pasarse a un modelo circular, como el plato combinado, que incluya todo lo que necesitas tomar con cierta regularidad y sin complicarse la vida. Es decir, se trata de un nuevo método adaptado a nuestra vida y al poco tiempo que tenemos, pensado para todas las edades, pero muy práctico.

-¿Qué debe incluir ese plato único?

-El secreto está en variar los ingredientes, pero siempre y cuando un 50% sean verduras; un 25% sea una porción de carbohidratos –como patata, arroz, etc.–, y otro 25% sean proteínas –como huevo, carne o pescado–. Así proporcionamos al organismo todo lo que necesita, pero en su justa medida y muy adaptado a nuestra manera de comer. Eso sí, nosotros le hemos puesto aceite de oliva, imprescindible en la dieta mediterránea, y también el pan.

-¿Hay alimentos prohibidos?

-No. El secreto está en la variedad, pero eso parece que no vende y, por desgracia, llaman mucho más la atención las prohibiciones y se dice que la leche es mala, que la carne es perjudicial, que el aceite de palma es peligroso… Sin embargo, eso no nos conduce a nada.

-¿Existen los superalimentos o son producto del marketing?

-Sí existen, pero su efecto en el organismo no es tan determinante como se cree, pues deberíamos comerlos con mucha más frecuencia para lograr esos beneficios en la salud. Pero no hay que irse tan lejos a buscar productos procedentes de Oriente, porque las lentejas son nuestro mejor superalimento.

-Las cifras de obesidad en España no dejan de crecer. ¿Qué estamos haciendo mal?

-Creo que el problema está en la falta de interés en la alimentación, porque suponemos que en España se come muy bien, pero, a la hora de la verdad, le prestamos poca atención y sólo hay que ver el carro de la compra de la mayoría de familias, saturado de productos procesados. Hemos perdido los buenos hábitos en la cocina por culpa de las prisas.

-¿Es posible comer bien a pesar del poco tiempo del que disponemos?

-Por supuesto. Existen trucos que nos lo ponen más fácil y que pueden resultar igual de saludables, como los botes de legumbres que ya vienen cocidos y nos pueden salvar de un apuro; las latas de pescado en conservas o las verduras congeladas que guardan intactas todas sus propiedades. El primer paso para estar sanos es tener una despensa variada en la que no falten frutas y verduras y, también, disponer de un buen fondo de armario con congelados o productos envasados, pero sin caer en los precocinados o los alimentos procesados. Además, sería imprescindible que las máquinas de vending y en los menús de las oficinas siempre se incluyan opciones de verduras, algo que todavía falta.

-¿Qué papel juega la formación nutricional en las aulas?

-Resulta clave. Nos falta educación en los colegios tanto a nivel nutricional como de actividad física. De hecho, sería muy recomendable tener una asignatura de educación para la salud en las aulas, pero no hemos sido capaces de hacerlo y eso, vuelvo a reiterar, es un síntoma de desinterés de nuestra sociedad.




Fuente: La Razón

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