Las llamadas «casas de los horrores» tienen muy difícil comercialización y es lo que ocurre con el amplísimo chalé que Rosario Porto, la madre de Asunta, trata de vender en Teo (La Coruña) desde incluso antes del crimen por el que fueron condenados los progenitores de la menor.

La pequeña pereció, por asfixia mecánica, en este caserón situado en el lugar de Montouto, del que Charo, como es más conocida, quiso desprenderse en agosto de 2013, el mes anterior al cruel asesinato de la pequeña de 12 años por el que, al igual que su ex, Alfonso Basterra, cumple condena tras probarse en el juicio la existencia de un plan inicial acordado entre ambos.

La menor fue localizada sin vida en una pista forestal de Feros próxima a esta propiedad, una mansión de 400 metros cuadrados útiles construida en una finca de 10.000 y que, protegida por un alto muro, cuenta con un robledal, cipreses y cedros, así como con una cruz de piedra que mandaron levantar los padres de Charo Porto, los dueños de la misma, antes de que ella la recibiese vía herencia.

Por la casa, que tiene cinco habitaciones dobles, otros tantos baños, cuatro salones, una bodega con una barra, un hórreo, una enorme piscina e incluso pista de tenis, se pidió en inicio una cantidad cercana al millón de euros, que después se rebajó prácticamente a la mitad.

Pero igual de infructuoso ha sido el resultado hasta la fecha.




Fuente:La razón

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