La cadena alemana de hard discount Aldi acaba de abrir su cuarto establecimiento en Barcelona. Es un centro de mil metros cuadrados bien iluminado, con obrador de panadería que huele a pan recién hecho, una amplia gama de productos frescos, un sistema moderno y eficaz de cajas para evitar colas y más de 200 referencias de alimentos ecológicos. Nada que ver con aquel establecimiento austero importado de Alemania y replicado una y otra vez en áreas periféricas y centros de mediana.

El grupo familiar alemán Aldi, que se autoproclama inventor del modelo hard discount, se encuentra en plena evolución para “acercarse a sus consumidores”, según explica Alexandre
Pagès, responsable de expansión de Aldi en Catalunya y Baleares. En pocos años, la oferta de la cadena ha pasado de 700 referencias para una cesta de la compra muy básica a 2.500 productos, incluidos frescos como fruta, verdura y carne y pescado envasados para ofrecer “una cesta completa”.






Aldi prevé abrir varios centros este año y Lidl cuenta ya seis inauguraciones en menos de un año

“El modelo está en pleno cambio para colmar las expectativas del consumidor urbano, con tiendas más cómodas y amplias, con más referencias y un sistema de cajas muy eficiente”, argumenta Pagès. Tras abrir en Avenida de Sarrià, en la zona alta; la calle Numancia, en Les Corts, y El Born, en un edificio emblemático del Born, Aldi abrió la semana pasada en el barrio de Sagrada Familia. “El objetivo es tener presencia en toda la ciudad”, afirma Pagès. Este año prevé varias aperturas, aunque no puede concretar el número porque están negociando los locales.

El modelo alemán hard discount está basado en la austeridad de las tiendas y en un surtido limitado que permite a las cadenas negociar amplios volúmenes de producto a buen precio. Otra de las claves del negocio es el pago a los proveedores de manera casi inmediata, que también les ofrece ventajas en la negociación del precio. “Esto no ha cambiado, aunque el surtido ha crecido en los últimos años y ha pasado de 700 a 2.500 referencias”, explica el responsable de expansión de Aldi. No obstante, reconoce que la austeridad de la marca en otros aspectos, como las ubicaciones –con rentas mucho más elevadas– y las campañas de marketing y publicidad se han colado poco a poco en su estrategia. La primera campaña de televisión en España fue en el 2015. “Creo que nos estamos ganando la confianza de los clientes; los resultados de las nuevas tiendas urbanas son muy buenos”, concluye Pagès.





En un contexto de competencia feroz entre cadenas, con Mercadona como líder del mercado en Catalunya, con una cuota superior al 15%, según los datos de la dirección general de Comerç, las cadenas de hard discount Aldi y Lidl son las que aceleran el crecimiento en Barcelona.

En el caso de Lidl, cuenta con más de 20 tiendas urbanas en Barcelona. La primera se abrió en la calle Cartagena en el año 1995 y entre el año pasado y el arranque del 2019, ha inaugurado cuatro nuevos centros en la capital catalana, uno de ellos dentro del emblemático mercado de Sant Antoni, y prevé dos nuevas aperturas en los próximos meses.

Para crecer en centro urbano, en los últimos años la compañía ha desarrollado un nuevo concepto de tienda que permite “aprovechar superficies más pequeñas, lo que nos convierte en un inquilino muy atractivo”, según apunta su página de expansión. “Creemos que aún tenemos margen de crecimiento en Barcelona y por ello seguiremos buscando las mejores ubicaciones para ampliar nuestra oferta en la ciudad”, aseguran fuentes de la compañía en Catalunya.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: