Foto y vídeo: El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, vota este sábado la consulta a la militancia socialista en Pozuelo de Alarcón (Madrid). FERNANDO ALVARADO efe / atlas

Unos 180.000 militantes del PSOE están llamados este sábado a votar entre las 10.00 y las 20.00 el preacuerdo para tratar de gobernar en coalición con Unidas Podemos. «¿Apoyas el acuerdo alcanzado entre el PSOE y Unidas Podemos para formar un Gobierno progresista de coalición?». Es la pregunta a la que contestan hoy las bases socialistas después de que la dirección permanente del partido —su versión más reducida, que integran una veintena de miembros— la aprobase este lunes. En la consulta, que es vinculante, también están llamados a participar unos 17.300 militantes del PSC, el partido hermano del PSOE en Cataluña. Los militantes pueden votar este sábado de forma presencial, pero desde este viernes lo pueden hacer de forma telemática si se han inscrito previamente en la modalidade online.

Varios dirigentes de la cúpula socialistas cifraban esta semana el censo de militantes en más de 191.000 personas. Sin embargo, el dato definitivo es menor y se explica porque para poder participar en la consulta es preciso estar al corriente del pago de la cuota de afiliado. En torno a un 5% de los militantes no tiene domiciliada la cuota, de manera que, dependiendo de cuando hagan el ingreso, corren el riesgo de no votar si llevan más de tres meses sin abonar el pago, explican fuentes socialistas. Del dato global del censo, 17.315 afiliados pertenecen al PSC, en torno a 9.000 a las Juventudes Socialistas de España y un millar a las Juventudes Socialistas de Cataluña.

Esta es la primera consulta a la militancia que convoca a nivel nacional la actual dirección de Pedro Sánchez, que en 2017 introdujo en sus Estatutos como novedad la obligatoriedad de dejar en manos de la militancia la decisión de gobernar en coalición con otros partidos o el voto para investir al candidato de una formación distinta al PSOE. Nadie duda en Ferraz que la consulta será favorable al pacto con Pablo Iglesias (líder de Unidas Podemos) pese a los durísimos términos empleados desde el verano para justificar el rechazo a un Gobierno de coalición con Podemos y sus confluencias tras las elecciones del 28 de abril. El 10-N decidió a Sánchez a cerrar un acuerdo de inmediato tras perder tres escaños —de 123 a 120— y 750.000 votos respecto a las elecciones generales del 28 de abril. Unidas Podemos se dejó medio millón de papeletas y pasó de 42 a 35 diputados. La aceptación de un Ejecutivo de coalición es unánime entre los socialistas. Las experiencias de buena parte de los Ejecutivos autonómicos han sido determinantes.

Los estatutos socialistas, presentados por Sánchez como la prueba de que la actual dirección quería dar más poder a la militancia, también facultaban a la ejecutiva federal para consultarles todas aquellas cuestiones que considerase conveniente, lo cierto es que hasta este momento la dirección no había hecho uso de esta prerrogativa. En la primera etapa de Sánchez al frente del PSOE, sí hubo una consulta similar a la militancia para que avalaran su pacto de investidura con Ciudadanos en 2016. Pero a diferencia de esta ocasión, entonces la voz de los afiliados no era vinculante.

A lo largo de esta semana, el partido ha desplegado una campaña informativa en redes sociales en la que distintos miembros de la ejecutiva federal se dirigen en vídeos de apenas un minuto de duración a los afiliados pidiéndoles que participen en la consulta y voten a favor del Gobierno de coalición con Unidas Podemos. En la cúpula socialista son conscientes de que el éxito de esta consulta se medirá principalmente por el porcentaje de participación de la militancia, dado que se espera que el grueso de los afiliados que voten lo hará para expresar su apoyo a la coalición con Podemos.

En la experiencia de 2016 la participación ascendió al 51,68%, lo que se interpretó como un aval a Sánchez en un momento en que su liderazgo estaba siendo puesto en cuestión por parte de algunos barones territoriales. En esta ocasión, se pide el respaldo de la militancia sin que esta tenga más información acerca del preacuerdo con los morados que el decálogo de objetivos firmado por Sánchez con Pablo Iglesias el día que anunciaron su acuerdo en una comparecencia ante los medios de comunicación sin preguntas. A día de hoy, no se sabe cuál será la composición definitiva de ese Gobierno —los dos líderes han dicho que se dará a conocer después de que haya prosperado la investidura— ni tampoco con qué partidos (y a cambio de qué contrapartidas) piensan completar la mayoría para superar la investidura.

Podemos también consulta a la militancia desde hoy

Podemos también ha abierto este sábado un proceso de referéndum vinculante entre sus inscritos para decidir si sigue adelante con la negociación abierta con el PSOE para conformar un Gobierno de coalición. Esta consulta interpela directamente a si deben participar en el Gobierno, atendiendo al preacuerdo firmado entre Sánchez e Iglesias. La portavoz del Consejo de Coordinación de Podemos, Noelia Vera, adelantaba este pasado lunes cuál sería la pregunta exacta a las bases: «¿Estás de acuerdo en que participemos en un Gobierno de coalición en los términos del preacuerdo firmado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, sí o no?». Los simpatizantes de Podemos han comenzado a votar a las 10.00 de este sábado, y tendrán de plazo hasta las 10.00 del miércoles 27 noviembre.

Según el censo de simpatizantes que manejaba la formación en la última consulta, la de la investidura de Sánchez de julio, están llamados a participar (vía online) unas 517.500 personas, aunque en procesos anteriores desde Podemos apuntaban que el censo real derivado de los inscritos «activos» rondaba las 190.000 personas.




Fuente: El Pais

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