Las bases de Más Madrid se reúnen esta tarde en una asamblea extraordinaria con los cargos electos de la formación para debatir sobre su posible candidatura, encabezada por Íñigo Errejón, para las elecciones generales del 10 de noviembre, que todavía no están convocadas. Según el equipo del portavoz autonómico, Errejón asumirá el mandato de las bases, que previsiblemente será ratificado el próximo miércoles, aunque todo depende de cómo transcurra el encuentro de hoy. El ex número dos de Podemos no acude a la reunión de este domingo para permitir “que la gente pueda expresar con libertad sus puntos de vista”. La opinión mayoritaria es ir a elecciones.

Las declaraciones de Inés Sabanés al inicio del encuentro, que es a puerta cerrada en el patio del centro cultural Galileo, apuntan a dónde quiere llegar la formación esta tarde. «Hay un riesgo grandísimo de abstención lo que a la postre podría dar el gobierno a las derechas», ha dicho la concejal de Más Madrid. «Ante una situación de estas características, entendemos que ni podemos ni debemos mirar hacia otro lado», ha continuado. «Venimos a sumar, no venimos a dividir», ha insistido, para «cubrir espacios de abstención».

El diputado regional Gabriel Ortega ha apuntalado el mismo mensaje, que es el que previsiblemente saldrá del encuentro. Ortega se ha referido al fracaso de «dos fuerzas progresistas» que no han sabido «canalizar el mandato» de las urnas del 28 de abril. Su objetivo esta tarde es tener un «debate sano, democrático y tomar una posición que ayude a ensanchar el bloque progresista y atacar el principal riesgo, la abstención de un electorado frustrado».

Al encuentro ha acudido una mayoría de cargos públicos de la formación acudirá al encuentro, pero se sentarán entre la militancia y no tendrán un papel relevante. «Serán uno más», aclara una persona de la dirección. Las caras más reconocidas son las del senador Eduardo Rubiño, concejales de Madrid como Rita Maestre, Marta Higueras e Inés Sabanés, o el diputado Hugo Martínez Abarca.

Errejón tiene portavoces en el foro, aunque no acuda. Ha declinado la invitación para evitar, dicen fuentes de su entorno, «influir en la decisión final». Forma parte de la estrategia que obsesiona al líder madrileño: evitar parecerse en la medida de lo posible a Podemos. «No queremos un plebiscito o un encuentro en el que un líder propone y el resto aplaude y vota como pasaba en Podemos», dice una persona del equipo de Errejón que estuvo desde los inicios en la formación de Pablo Iglesias.

Errejón trata de evitar desde enero, cuando dejó Podemos, la imagen de líder único de una organización vertical. Por eso, ha aceptado la asamblea de este domingo. De esta manera traslada el mensaje de que cumplirá el mandato de sus bases, una decisión consensuada no una imposición suya. Aunque finalmente la última palabra es la suya y será el candidato y máximo dirigente de una organización que, previsiblemente, pasará del ámbito regional al nacional en menos de un año.

Mandato de la asamblea

De la asamblea saldrán una decisión estratégica: si Más Madrid se presenta o no a las elecciones. Esta es la propuesta mínima que se pretende alcanzar la noche del domingo. El resto de decisiones, como el quiénes, el cómo y el dónde se decidirán en los próximos días, según ha avanzado Sabanés. El miércoles, otra asamblea ratificará las decisiones.

Por el momento, la única certeza que plantean las fuentes consultadas es que la noche del domingo Íñigo Errejón no se pronunciará. El dirigente madrileño es el único candidato de la organización y por el que apuestan las bases después de que Manuela Carmena descartara liderar una lista.

Errejón, aseguran personas de su entorno más cercano, ha ido cambiando de posición en los últimos días. Si hace una semana rechazaba este escenario, la convocatoria de unas nuevas elecciones y el hastío que identifica en el electorado de la izquierda por la incapacidad del PSOE y Unidas Podemos de llegar a un acuerdo de Gobierno le han hecho recapacitar. La noche del domingo puede que no sea el momento para pronunciarse, pero todo indica que esta misma semana aceptará el mandato de sus bases.

Errejón ha pasado el verano dedicado a estudiar fórmulas para comenzar a construir Más Madrid. Una plataforma sin estructura ni órganos de dirección que, en caso de presentarse a las elecciones generales, tendrá que asumir esta tarea y una campaña en un plazo de menos de dos meses.

Su objetivo, contaban a EL PAÍS dirigentes del partido y personas que le conocen hace menos de una semana, era comenzar por conocer bien a sus representantes locales para después organizar una conferencia política en otoño -una suerte de foro de intercambio de ideas- para, en primavera, presentar oficialmente el partido. La hoja de ruta se ha trastocado.

Errejón y sus dirigentes más cercanos son conscientes del reto de asumir una campaña si un partido estructurado, pero el argumento que esgrimen es que no han elegido este escenario. «En política la mayoría de las veces las circunstancias no las eliges tú y desde luego estas elecciones han sido sobrevenidas, porque quienes se tenían que poner de acuerdo han sido unos irresponsables», dice un destacado dirigente de Más Madrid favorable a concurrir a las generales. Del 2 al 7 de octubre se abre el plazo para inscribir candidaturas, según establece la Junta Electoral.

A menos que haya sorpresa de último minuto, las bases y la militancia de Más Madrid, además de una buena parte de los cargos públicos, confirmarán la tarde del domingo que es el momento. Se muestran seguros de que convencerán al votante de izquierda enfadado de que existe una alternativa al PSOE y Unidas Podemos. La situación política cinco meses después de las elecciones decepciona, enfada o preocupa a más del 90% de los españoles, según un sondeo de 40dB. para EL PAÍS. La sensación es más fuerte entre la izquierda que la derecha. La participación el pasado 28 de abril llegó al 75%, con un electorado de izquierdas movilizado para impedir el avance de la extrema derecha, mientras que las previsiones actuales, muy preliminares, rebajan el porcentaje hasta el 63%.

Atomización de la izquierda

Conscientes de que su incursión en estos momentos en la política nacional será vista por algunos sectores como una contribución a la atomización de la izquierda y un desafío directo a Unidas Podemos, el partido que fundó Errejón, miembros de Más Madrid admiten un cierto vértigo. Sabanés ha insistido a su llegada al encuentro en que su intención es combatir la abstención, no dividir, y ha considerado que en Madrid, con un sistema muy proporcional, no debería haber problema. «El riesgo no es la división, sino la abstención, y menos en cirunscripciones como Madrid que son absolutamente proporcoionales», ha insistido Sabanés. «No queremos un debate de culpas de lo que pudo ser y no ha sido», ha manifestado, y ha asegurado que por su parto no se va a escuchar «ningún insulto ni declaración altisonante».

Más Madrid quería atraer de vuelta a Manuela Carmena, que se retiró después de las elecciones municipales del 26 de mayo, cuando quedó como primera fuerza pero no logró formar gobierno. La exalcaldesa ha rechazado sin embargo presentarse, pese a las presiones de personas muy cercanas a ella. Tras su descarte, la figura con más tirón para liderar una candidatura es Errejón, que da un paso arriesgado.

Sobre el ex número dos de Podemos todavía pesa el enfrentamiento con Pablo Iglesias, con quien fundó Podemos, y su marcha a Más Madrid, que muchos vivieron como una traición. Si logra un buen resultado todo habrá valido la pena, pero es consciente de que corre el riesgo de quemarse antes de tiempo.

Para sumar, Más Madrid descarta presentarse en circunscripciones pequeñas donde se pelea por pocos diputados y apuesta por otras más proporcionales. Madrid, donde se reparten 37 escaños, es una opción clara. Si se presentan es fácil que superen el mínimo del 3% para obtener representación, y es previsible que hagan más daño a Unidas Podemos que al PSOE. Los socialistas obtuvieron un 27,28% de apoyos el pasado 28-A en la región de Madrid, frente al 16,24% de UP. Aunque no son comicios comparables, en las autonómicas que se celebraron un mes después, los socialistas se mantuvieron, pero Podemos acusó con fuerza la irrupción de Más Madrid.

Está por determinar si buscan representantes en otras y qué alianzas pueden encontrar en partidos afines como Compromís. La valenciana Mónica Oltra manifestó esta semana que su partido analiza todas las posibilidades, pero considera la «más lógica» unirse a Unidas Podemos, porque comparten gobierno en la Comunidad Valencia. Oltra apuesta por conformar un gran bloque de izquierdas. En 2016 su alianza con Iglesias le permitió tener cuatro diputados. El 28 de abril fueron por separado y solo consiguieron el escaño de Joan Baldoví. Ada Colau ha reafirmado su intención de que los Comunes se mantengan en el grupo confederal y Teresa Rodríguez quiere un grupo propio en Unidas Podemos, pero no fuera.

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Fuente: El Pais

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