Sí al pacto de la alcaldesa en funciones, Ada Colau, con el PSC y los votos de Manuel Valls en la investidura para repetir cuatro años más en la alcaldía de Barcelona. Los militantes de Barcelona en Comú han avalado el acuerdo con un 71% de los votos (2.887) en la consulta telemática que empezó el jueves a mediodía y ha finalizado este viernes a las cinco de la tarde. Ha votado un 40% de militantes, 4.402, de un total de 9.949. El apoyo a Colau supone que, si no ocurre algo inesperado, este sábado será investida alcaldesa por segunda vez. La líder de los comunes defendió el jueves el pacto con los socialistas con el argumento de que es el único que le permite mantener la alcaldía “para consolidar políticas, marcar prioridades y poder ejecutarlas”. Y aseguró que los votos de Valls no le gustan, pero que no modificarán sus políticas. La opción de un pacto con ERC ha conseguido 1.156 votos, un 11,61%.

El aval de las bases a la decisión de la dirección de Barcelona en Comú llega justo 24 horas antes de la sesión de investidura en el Saló de Cent del Consistorio barcelonés y una semana después del plenario en el que el 94% de los 500 militantes congregados apoyaron que Colau volviera a optar a la alcaldía. Los militantes que ahora han apoyado el pacto con el PSC son los mismos que en otoño de 2017 votaron romper el acuerdo de gobierno que mantuvieron durante un año tras el apoyo de los socialistas a la aplicación del artículo 155 como consecuencia del referéndum del 1 de octubre.  

El pasado 26 de mayo ERC y Barcelona en Comú empataron a 10 concejales, aunque los republicanos ganaron las elecciones por 4.833 votos. La última ha sido una semana trepidante en las negociaciones de los pactos electorales en Barcelona. El domingo pasado, Colau aceptó por primera vez públicamente los votos de Valls: “Bienvenidos sean a la investidura”, dijo. El lunes, los comunes decidieron que intentarían ser investidos con los votos del PSC, aunque el discurso oficial seguía apostando por un tripartito de izquierdas, con los socialistas y ERC. Pero no fue hasta el miércoles que Colau enterró el tripartito (por los vetos cruzados entre independentistas y socialistas) y la dirección hizo público que consultaría a las bases. 

Este mismo viernes, en una maniobra que nadie ha entendido, Maragall se ha abierto a repartirse la alcaldía a medias con Colau, dos años cada uno. Una oferta que de última hora que ha llegado en plena consulta de las bases de los comunes. La número tres de la lista de los comunes, Janet Sanz, ha respondido a mediodía al candidato republicano que llega tarde, que la oferta no tiene concreción y es «fruto de nerviosismo». Sanz ha manifestado que podría haberlo dicho antes y que Maragall sabía que cualquier pacto los comunes tienen que someterlo a consulta. En este sentido, ha acusado a ERC de querer influir en la consulta de los comunes. A los comunes les ha molestado enormemente que ERC haya difundido esta mañana pasquines con la leyenda “#ConVallsNo”.




Fuente: El Pais

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