Joan Francesc Ferrer Sicilia, Rubi (Vilassar de Mar, Barcelona; 50 años), entrena al Betis con la sensación de que lo mejor está por llegar. Su equipo recibe a un Barcelona en crisis (21.00, Movistar) entrenado por Quique Setién, el técnico al que relevó Rubi, que nunca ha ganado al Barça (cinco derrotas).

Pregunta. ¿Qué supone que el Barcelona llegue al partido envuelto en una mala situación?

Respuesta. Jugamos un partido de fútbol y eso influye poco. En un club como el Barcelona se habla mucho más fuera de lo que realmente pasa dentro. Todo se magnifica. Cuando el balón empieza a rodar, estas cosas se notan muy poco. Conozco esa casa. Estuve trabajando un año allí. Un año duro. Nos dejó Tito, vino Tata Martino y perdimos la Liga en el último partido en casa ante el Atlético. He vivido esas situaciones y el Barcelona siempre renace.

P. Messi ha alzado la voz. ¿Tanto poder tiene en la toma de decisiones del Barcelona?

R. No, no lo tiene. Al menos por lo que yo viví allí. Él se dedica a entrenar, a trabajar y a hacer lo que sabe y le gusta. Obviamente, todo el mundo trabaja para que él esté a gusto. No olvidemos que se trata del mejor jugador del mundo. Luego hay una realidad en el fútbol y es que los jugadores han adquirido cuotas de mucho poder en los equipos, quizás demasiado. En el Barcelona y en el Betis. Los que mandan deben controlar esas cosas. Yo pienso que el presidente manda en el club; el entrenador lo hace en el vestuario y el jugador en el campo. A Messi hay que tenerlo contento para que marque las diferencias. Pero las decisiones las deben tomar los directivos.

P. ¿Cómo ve la situación de Setién en medio de esta crisis?

R. A todos nos gustaría tener el tipo de problemas que tiene Setién. Está entrenando al mejor jugador del mundo rodeado de grandes jugadores. Yo creo que es un entrenador con la suficiente experiencia como para manejar ese difícil entorno. Bendito problema es vivir este tipo de circunstancias entrenando al Barcelona.

P. ¿Qué cree que Setién le ha dado al Barcelona?

R. Bueno, creo que con Valverde había mucho trabajo hecho. Su Barcelona hacía muchísimas cosas bien. El equipo había marcado más de 50 goles y estaba líder de LaLiga y clasificado en la Champions. Ernesto fue víctima de un mal día que fue demasiado magnificado. Y pienso que su carácter ayudaba a templar un poco. No sé, creo que es pronto para hablar del sello de Setién. Quique ahora debe tranquilizar el ambiente y poco a poco dar sus matices al juego del Barcelona. Lo único diferente tácticamente es la salida del equipo con tres atrás y el lateral metido con el central, pero no sé si ante nosotros jugarán así.

P. ¿La herencia de Setién en el Betis ha sido una ayuda o una losa para usted?

R. Cuando un entrenador llega a un equipo recoge lo que ha hecho el anterior. Ya sea en positivo o en negativo. Setién hizo un buen trabajo y es lógico que nos lo haya puesto difícil. En primer lugar, porque el jugador recuerda inmediatamente lo anterior. Si las cosas no han ido bien, el jugador es mucho más receptivo a escuchar nuevas cosas. Nos hemos encontrado con esa dificultad en el Betis, sobre todo al principio, pero dentro de una normalidad.

P. ¿El Betis ante el Eibar la pasada jornada no fue un calco al Betis de Setién?

R. Bueno, encajamos un gol en la salida del balón, algo que lógicamente no quiero. Si se refiere a que el Betis conmigo siempre ha intentado sacar el balón desde atrás, diría que eso también lo hacía el Betis de Setién. Lo que sí creo es que hemos trabajado automatismos para de vez en cuando cambiar la fórmula y, por ejemplo, jugar en largo para evitar complicaciones innecesarias.

P. Si Setién y usted quieren jugar siempre el balón, ¿la posesión será decisiva en este partido?

R. No creo que sea decisiva. Es cierto que los dos queremos el balón, pero lo que más queremos es ganar. El Betis siempre quiere tener el balón, pero en este deporte lo definitivo es meter goles. Es algo obvio, pero a veces conviene recordarlo. Los dos, ante todo, queremos ganar.

P. ¿El Barcelona le provoca una preparación especial del partido?

R. Cada partido tiene algo especial. Este te exige más por el buen número de cualidades del rival. Tienen a Messi. Me preocupa a nivel colectivo y por lo que supone Messi en lo individual, pero no quiero que mis jugadores se obsesionen con Messi. El tema es que equipos como el Barcelona te hacen pagar más caro un error que tengas. Por ejemplo, debemos ser muy eficaces y estamos entrenando para mejorar esta faceta, que nos ha fallado en los últimos partidos. Si un jugador de baloncesto ensaya 100 tiros libres al día, al final tiene más posibilidades de acertar. En el fútbol es lo mismo. El remate, el centro y el tiro se entrenan. Nosotros generamos mucho, pero nos falta algo de eficacia, sí.

P. ¿Es una ventaja muy grande que Setién conozca tan bien a la plantilla del Betis?

R. Creo que nos conocemos ya todos muy bien, aunque es posible que pueda manejar algún detalle. También conozco yo a muchos de los suyos. El partido se va a definir por otros motivos. Sobre todo la eficacia. Tenemos que mover mucho al Barcelona y organizarnos bien. Vamos a tener ocasiones y ahí estará la clave.

P. ¿Temió por su puesto?

R. Lo pasé muy mal. Todas las semanas me preguntaban si era mi último partido y, es verdad, tenía la sensación de que iba al matadero cada domingo. Me maté para mejorar al Betis y algo hemos avanzado. El equipo ha subido de nivel, pero reconozco que no estamos donde debemos estar.

P. ¿Qué es jugar bien para Rubi?

R. Jugar bien es ganar el partido a corto plazo. En el medio plazo, ser un equipo que no sufra mucho en defensa y que fabrique bastante en ataque. El cómo se logre esto no me importa mucho. Por ejemplo, me gusta lo bien que el Getafe hace las cosas que domina. Mi estilo es totalmente diferente, pero respeto al cien por cien a Bordalás. Jugar bien es lo que hacían Maradona, Schuster, Laudrup, Futre o Butragueño, los jugadores que me gustaban.

P. ¿Y ahora quién le gusta?

R. Muchos futbolistas, pero desde que salió Messi… Lo tiene todo. Se inventa los goles, los fabrica y los da. Eso es increíble.

P. ¿Tan importante es la figura de Cruyff en el Barcelona?

R. Su influencia en el Barcelona ha sido decisiva. Me contaban que era un genio tomando decisiones, capaz de anticiparse a lo que iba a ocurrir. Perfeccionó el fútbol asociativo del Barcelona.

P. ¿Qué jugador del Betis le ha sorprendido más?

R. Estoy muy contento con mis futbolistas. El vestuario me ha demostrado una gran integridad. Nos reunimos, nos dijimos las cosas claras y mejoramos. Si tuviera que decirte uno te hablaría de Joaquín. Sobre todo porque la gente piensa que no entrena bien y soy yo el que tengo que pararlo porque quiere hacer de todo. No para. Tiene 38 años y tengo que cuidarlo.

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Fuente: El Pais

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