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La violencia explícita de la película de Lars Von Trier vacía media sala en Cannes | Cultura


Lars Von Trier, ayer en Cannes, antes de la proyección de ‘The House that Jack Built’. AFP (VALERY HACHE)

Lars von Trier vuelve. Y unos cien espectadores se marchan, disgustados. El retorno del controvertido cineasta al festival de Cannes ha devuelto al certamen también la polémica, a siete años de su última aparición. En 2011, Von Trier aseguró en una rueda de prensa que entendía a Hitler. La tormenta que se desató a continuación acabó con el cineasta pidiendo disculpas y el festival declarándole “persona no grata”. Ahora el caos no se debe a las declaraciones del director, sino a su último filme, The House That Jack Built, presentado anoche fuera de competición. La obra incluye secuencias tan violentas y desagradables que decenas de asistentes abandonaron la proyección de gala entre resoplidos, mientras algunos medios y críticos se plantean incluso si es apropiado que el certamen proyectara el filme. 

“¿Por qué el festival dejó entrar esta película?”, se pregunta en Twitter Ramin Setoodeh, de la revista estadounidense Variety. Otros diarios, como The Guardian o The Telegraph, recopilan las distintas reacciones de los espectadores que dejaban la proyección. “Vomitivo, repugnante, patético, vil” son algunos de los adjetivos que se leen. A la vez, frente a la indignación de quienes rechazan el trabajo del danés, ya se pueden leer decenas de comentarios en las redes sociales que aseguran no ver la hora de que el filme se estrene. Y la mitad de la sala que se había quedado en las butacas homenajeó a Von Trier con una ovación de seis minutos al final del filme, según The Hollywood Reporter.

La rabia de quienes atacan al cineasta se centra en algunas secuencias de violencia extrema contra niños y animales. La película sigue durante varias décadas a un asesino en serie (Matt Dillon) que mutila y estrangula sus víctimas, principalmente mujeres. La cámara de Von Trier resulta tan explícita que el propio director de Cannes, Thierry Frémaux, reconoció que el tema era “tan controvertido” que solo podría aparecer fuera de la competición oficial. Dillon está presente en el certamen junto con el cineasta. Otros protagonistas, como Riley Keough y Uma Thurman, en cambio, no acudieron por “razones de agenda”. Después de la proyección, unos cuantos ya sospechan que la razón real fue otra.




Fuente: El país

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