En uno de los duelos más apasionantes que ofrece hoy el fútbol europeo solo el azar se sintió capaz de interponerse en el camino. Se decantó por el bando del Manchester City, que derrotó en los penaltis al Liverpool en la Community Shield (Supercopa inglesa) gracias a la pericia de Bravo, que adivinó el lanzamiento de Wijnaldum y entregó a los citizen, campeones de liga y copa la temporada pasada, el trofeo que le correspondía. El acierto del portero chileno socorrió a un City que llegó ahogado al final de un partido que mereció ganar el Liverpool, y que mostró un despliegue físico impropio una semana de que comience la Premier inglesa.

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Fuente: El Pais

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