La situación política existente en Cataluña ejerció una influencia en casi en la mitad de los votantes en las elecciones generales del 10 de noviembre, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado este jueves. De acuerdo con el sondeo, realizado entre el 28 de octubre y el 9 de noviembre, coincidiendo con la campaña electoral, un 43,9% de los consultados afirmaron que la situación en esa comunidad autónoma influiría en su decisión de acudir o no a las urnas y en el partido por el que votarían. Un 54,6% afirmaron que su voto no se vería afectado por la situación política catalana, que en esas fechas se vio agravada por las protestas contra la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes independentistas.

De aquellos votantes que reconocieron que la situación en Cataluña tenía influencia en el sentido de su voto, seis de cada diez manifestaron que esta reforzaba su intención de votar por el mismo partido, mientras que un 17% afirmaron que les incentivaba a votar cuando antes tenían duda de acudir a las urnas o habían pensado no hacerlo. Un 7,4% de estos votantes preocupados por la cuestión catalana afirmaron que esta les llevaba a cambiar el sentido de su sufragio respecto al partido al que pensaban votar inicialmente.

Dentro de este grupo de votantes decididos a cambiar por la situación en Cataluña, Vox aparece como el principal beneficiado: un 11% de estos pasaron del PP a Vox y un 10,4% pasaron del PSOE al partido ultraderechista liderado por Santiago Abascal y que escaló de 24 a 52 escaños el 10-N.

El estudio del instituto público demoscópico que preside José Félix Tezanos preguntó a los encuestados por las cualidades de los distintos líderes políticos. El candidato socialista Pedro Sánchez es considerado por más gente como “moderado” —así lo califican el 23,6% de los entrevistados— y “preparado para gobernar” (24,4%). También es al que más gente —aunque en este caso solo un 14,7%— percibe como “sincero” y “fiable” (18%). Un 42,4% de los encuestados considera a Santiago Abascal como “agresivo”.

El estudio, realizado en plena campaña, muestra una notable disparidad entre las respuestas espontáneas de los encuestados sobre a quién pensaban votar y los resultados del escrutinio del 10-N. El 22,9% manifestó que votaría al PSOE, cuando finalmente obtuvo el 28% de los sufragios. El PP sacó un 20,8% de votos cuando solo un 11,6% se mostraba partidario de hacerlo. Vox, tercera fuerza el 10-N con el 15,1% de las papeletas, apenas era citado por el 7,3% de los entrevistados por el CIS.

La percepción de los encuestados sobre la ubicación de los partidos en el espectro ideológico sitúa a Vox claramente en la extrema derecha. Si el 0 es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, el partido de Abascal obtiene una media de 9,4, y un 55,7% de los entrevistados le sitúan en el 10. El PP tiene una media de 7,8, Ciudadanos un 7,1, el PSOE, un 4,2 y Podemos un 2,4.

El CIS realizó este estudio, compuesto por 4.805 entrevistas, en plena campaña, en la que se produjo el debate entre los candidatos de los cinco principales partidos. La exhumación del dictador Francisco Franco, efectuada el 24 de octubre, aún estaba presente en el discurso político. El barómetro incluye la pregunta de a quién votaría los consultados, pero no una estimación ni intención de voto. Fuentes del CIS afirman que se debe a que la proximidad de los resultados del 10-N ya reflejan esta cuestión. 




Fuente: El Pais

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