Carlos Cuevas (Pol Rubio en Merlí) aún no sabía lo que le esperaba en Buenos Aires cuando el sábado, recién aterrizado en la capital argentina, comía pizza de pie en una de las callejuelas del recinto ferial donde se celebra la Feria del Libro. A su lado, también con gorra para intentar pasar más desapercibidos, estaba Albert Baró (Joan Capdevila en la serie), que desde diciembre participa en una telenovela argentina. Los dos peripatéticos acababan de asistir al concierto de Sílvia Pérez Cruz y, entre una y otra porción de pizza, trataban de satisfacer los deseos fotográficos del enjambre de jóvenes seguidoras que les descubrían.





Para el martes, el enjambre se había transformado en marabunta. Ese día Cuevas y el guionista de Merlí, Héctor Lozano, cumplían agenda en una feria muy popular y que este año tiene a Barcelona como ciudad invitada. El primer compromiso era una entrevista en el estudio-pecera de la radio municipal, de donde ya debieron salir custodiados y escabullirse por el parking para volver a emerger en la feria a unos pasos del stand de Planeta, donde firmaron ejemplares de Cuando fuimos los peripatéticos. La novela de Merlí. Sólo cien elegidos, los primeros en llegar, pudieron tener el autógrafo, aunque al abrir la feria la cola ya era de varios centenares de personas, la mayoría chicas jóvenes.


Gran expectación

Un nuevo escape, digno de estrellas de rock, les llevó a los camerinos de la sala Borges, la más grande del recinto, que con 1.300 asientos resultó pequeña

Un nuevo escape, digno de estrellas de rock, les llevó a los camerinos de la sala Borges, la más grande del recinto, que con 1.300 asientos resultó pequeña, pues más de un millar de personas quedaron fuera escuchando por altavoces la charla que mantuvieron con el argentino Horacio Banega, doctor en Filosofía y amigo de Lozano desde hace años, a quien el guionista consultó para construir la serie y el spin-off que se empezará a rodar en unos días.





“ Merlí-Sapere Aude es un poco más madura que la anterior, no es Merlí 4; es una nueva serie pero con el espíritu de Merlí, una serie universitaria con Pol como protagonista en la facultad de Filosofía de Barcelona”, explica Lozano a La Vanguardia. La secuela discurrirá entre el final de Merlí y el flashforward de siete años con el que concluyó la serie.

“Se hablaba de que en Argentina Merlí era una locura y la verdad es que cuando lo hemos visto lo hemos comprobado, pero hasta que no lo vives realmente no te das cuenta de la intensidad”, dice Lozano. A su lado, Cuevas comparte las impresiones del creador de Pol. “No me lo esperaba, es una locura, no era consciente hasta que no llegué aquí; muchísima gente, muy efusiva pero también muy educada”, afirma Cuevas antes de saltar al escenario con chaqueta rockera de cuero y comerse al público con una seguridad apabullante. Y con guiños que levantaron pasiones y rabiosos aplausos.


Locura en Buenos Aires

Se hablaba de que en Argentina Merlí era una locura y la verdad es que cuando lo hemos visto lo hemos comprobado”



“Creo que me voy a quedar a vivir aquí”, soltó Cuevas nada más empezar la charla, después de que la presentadora hubiera conseguido que el público gritara “¡Benvinguts!”, en catalán. “Nos encanta la parrilla”, continuó Lozano, que no se quedó corto en aplausos, evidenciando la franja de edad del público, como cuando aseguró que “con Merlí escribí la serie que me hubiera gustado ver a mí a los quince años”.





Un momento intimista fue cuando se repasaron los temas que trata la serie y Lozano relató que escribir sobre la homofobia le había servido mucho personalmente y mencionó emocionado como un chico homosexual de 18 años se le había acercado esa tarde para decirle: “Gracias porque me has ayudado con la serie para poder hablar de esto con mi padre”.

Y entonces Cuevas demostró que, pese a llevar sólo cuatro días en Buenos Aires, se había interiorizado rápidamente de una lucha de la mayoría de la juventud argentina, que el año pasado se movilizó para que el parlamento aprobara la ley del aborto, lo que finalmente no sucedió. “Ahora mismo el aborto no es legal en Argentina”, denunció el actor, mientras la sala Borges se derrumbaba.


Fan de sus fans

Creo que me voy a quedar a vivir aquí”



Hacia el final del acto, una sorpresa: Pol presentó a Minerva. El éxito en el cono sur ha llevado al fichaje de la joven actriz local Azul Fernández, de 22 años, que actuará en el spin-off interpretando a un joven argentina estudiante de Filosofía que lleva dos años viviendo en Barcelona. “Estoy muy feliz, es una oportunidad hermosa y la quiero aprovechar”, comentó a este diario una ilusionada Fernández, que ya está aprendiendo catalán y obtuvo el papel tras participar en un casting a distancia enviando un vídeo grabado con su móvil.





Con selfies, aplausos y Azul-Minerva enarbolando el pañuelo verde que identifica a los defensores del aborto finalizó un acto donde quedó claro por qué








Fuente: LA Vanguardia

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