Aunque es el desayuno castizo por excelencia y la merienda más demandada en las tardes de invierno, es importante distinguir dónde los hacen artesanalmente y cuándo se pueden degustar recién hechos. Excepto la clásica San Ginés, abierta las 24 horas del día, el resto de chocolaterías que elaboran churros suelen parar de hacerlos entre las 12 y las 17 horas. Ninguna desvela su fórmula secreta y todas cuentan con legiones de fans que defienden que los suyos son los mejores. Tras una cata por diferentes barrios, estos son los establecimientos donde se toman los churros con chocolate más deseados de la ciudad. 

Chocolat (Calle Santa María, 30. Cortes). Precio: 3,80 euros por cinco churros con una taza de chocolate. Servido en barra. En mesa cuesta 4,10 euros.

Ajena al bullicio turístico, la calle de San José comparte con la calle de Santa María la mejor cafetería para tomar estos manjares de harina frita en el barrio de Las Letras. Los sirven en una cesta sobre una blonda de papel junto a una taza chocolate de textura idónea para empaparlos en él. El lugar es pequeño y en días fríos hay un poco de cola, pero merece la pena esperar.

Churreros en la chocolatería San Ginés. Santi Burgos

Bella Luz (Av del Monte Igueldo, 6. San Diego). Precio: 2,90 euros por cinco churros y una taza de chocolate.

Uniformados con pajaritas desiguales y chaquetillas burdeos, los camareros sirven churros a mansalva en esta cafetería vallecana con sabor a barrio. Se abrió en 1954 y diez años más tarde se gestó en ella la carrera de la San Silvestre. El crujiente de los churros que consigue el maestro José tiene una legión de fans. Y los grumos del chocolate mallorquín Reybar hacen las delicias de los más golosos. 

Siglo XIX (Avda. de la Albufera, 270. Puente de Vallecas). Precio: 2,80 euros por cinco churros con una taza de chocolate.

Rosca de la que salen las porras en La Cocktelera.
Rosca de la que salen las porras en La Cocktelera. Almudena Ávalos

Churros con chocolate en la barra de La Andaluza.
Churros con chocolate en la barra de La Andaluza. Almudena Ávalos

Nieto de feriantes, Agustín Casado pertenece a la quinta generación de churreros de su familia. En el año 2000 abrió este local donde presume de servir los más castizos que existen. “Todos los productos que utilizamos para elaborar los churros son de la Comunidad de Madrid”, explica Casado. El chocolate de La Plata (Loeches) lo preparan con una textura y amargor idóneo. 

San Ginés (Pasadizo de san Ginés, 5. Sol). Precio: 4,20 euros por seis churros y una taza de chocolate.

Hasta el cuatro de enero, si alguien se acerca al pasadizo de San Ginés y espera encontrarse su tradicional salón abierto 24 horas, alucinará al ver cinco locales más con el nombre de San Ginés en la puerta. Hasta la discoteca Joy Eslava, propiedad del mismo grupo empresarial, la han transformado en estas fiestas en chocolatería de 17 a 21.30 horas. “En navidad vendemos 25.000 churros al día”, cuentan desde el departamento comercial. Lógico. Los churros de alto nivel y la fórmula de su chocolate (que no comparten) son la base de su éxito. 

La cocktelera (Alcalá, 420. Simancas-San Blas. Canillejas). Precio: 2,40 euros por tres churros con una taza de chocolate.

En el mundo del churro también se hacen grandes fichajes. Cuando abrieron esta cafetería en el 2000, se trajeron al maestro de El Brillante de Cuatro Caminos quien formó a los dos actuales antes de jubilarse. Aunque en la fachada se conserva el cartel del anterior negocio: Pub La cocktelera, dentro se toman los desayunos y meriendas de referencia en Canillejas. La fórmula del chocolate la tienen apuntada al fondo de la barra para que nadie yerre al prepararlo. Si alguien va a comprar churros para llevar y la dueña está de buenas, puede que le caiga alguno gratis. 

Chocolatería Bella Luz.
Chocolatería Bella Luz. Santi Burgos

Ibiza 74 (Ibiza, 74. Ibiza. Retiro). Precio: 2,80 euros por 5 churros con una taza de chocolate.

Los madrugadores que disfrutan del parque del Retiro a primera hora, los que viven en los edificios cercanos, el personal del hospital Gregorio Marañón y los que buscan un oasis de autenticidad en la ciudad. Todos vienen a degustar exquisitas porras y churros, que elaboran a la vista. También los tienen para llevar pero mejor tomárselos aquí, así se contempla la decoración que mantienen desde su apertura en 1985. 

Antigua Churrería (Bravo Murillo, 190. Cuatro Caminos. Tetuán). Precio: 2,50 euros por cuatro churros con una taza de chocolate en el desayuno y 3,50 euros en la merienda.

Aunque nació en Vallecas en 1913, ahora se halla en Cuatro Caminos, Goya, Móstoles, Getafe y Alcorcón. Sigue en manos de la familia fundadora y continúan con las recetas de la bisabuela Juana. En Bravo Murillo trabaja Hugo, un madrileño nacido en Bolivia y curtido como churrero en ferias ambulantes por España. Consigue una fritura excelente en sus creaciones. Además, para mojar se puede elegir el chocolate sin azúcar, negro, de vainilla, caramelo o blanco. 

La mejor (Camino de Vinateros, 42. Media Legua. Moratalaz). Precio: 3,25 euros por cinco churros y una taza de chocolate.

Iván, churrero de La Mejor, haciendo churros
Iván, churrero de La Mejor, haciendo churros Almudena Ávalos

Desde que se inauguró en 2016, se ha convertido en uno de los lugares preferidos de los vecinos de Moratalaz. Los churros crujientes que hace Iván, la calidad del chocolate, la amabilidad del personal, la luz que entra por los ventanales y un amplio comedor son sus grandes reclamos. Tienen otro local en Malasaña. 

La Andaluza (Hernani, 10. Cuatro Caminos. Tetuán). Precio: 2,50 euros por tres churros con un vaso de chocolate.

Esta pequeña cafetería solo abre por las mañanas. De lunes a jueves hasta las 12.30 y de viernes a domingo hasta las 13.30 horas. Los tenderos del mercado de Maravillas y los sibaritas del desayuno castizo se arremolinan alrededor de su barra elíptica para tomar churros y porras esponjosas. La Andaluza provee a otros establecimientos de referencia como el mercado de San Miguel. 

Las Farolas (Paseo de Extremadura, 31. Puerta del Ángel. La Latina). Precio: 3,55 euros por cinco churros y una taza de chocolate.

Aquí se toman churros dorados y nada aceitosos acompañados de un chocolate elaborado con leche. Las Farolas tiene sucursales en barrios como Arapiles, Quintana, Prosperidad o Sol. Pero Said, el maestro churrero de la de Puerta del Ángel, los prepara con tan buen grosor, destreza y simpatía que merece una visita. 

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Fuente: El Pais

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