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La reunión de Kardashian con Trump afianza la telerrealidad en la Casa Blanca | Estados Unidos


Con Donald Trump, obsesionado por su presencia pública, la telerrealidad ha entrado en la Casa Blanca. El miércoles, lo hizo todavía más. En un día, marcado por la negociación con Corea del Norte y la guerra comercial con China y Europa, el presidente estadounidense hizo un hueco en su agenda para recibir en el Despacho Oval a la celebridad Kim Kardashian, conocida por su presencia en la prensa del corazón. El propósito del encuentro no era hablar de los productos de belleza de Kardashian o sus consejos para “maximizar la pérdida de grasa” en el cuerpo. Tampoco rememorar batallitas de cuando Kardashian apareció en el concurso televisivo de Trump o cuando él se burlaba del trasero de ella.

El objetivo era hablar de Alice Marie Johnson, una mujer afroamericana de 63 años que lleva 22 en la cárcel, cumpliendo una condena de cadena perpetua por posesión de cocaína y lavado de dinero. Kardashian, de 37 años, se ha convertido en una de las principales defensoras de la puesta en libertad de Johnson. Denuncia que sufra una sentencia de por vida por cometer un delito -su primero- no violento. Un 48% de los presos en el sistema federal, como Johnson, cumplen penas relacionadas con las drogas.

La finalidad de la celebridad era convencer a Trump de que indulte a Johnson, su única vía para salir de prisión y algo que su predecesor, Barack Obama, rechazó hacer. “Quiero dar las gracias al presidente Trump por su tiempo. Es nuestra esperanza de que el presidente otorgará un indulto”, escribió Kardashian en Twitter. “Gran reunión con Kim Kardashian. Hablamos de reformas carcelarias y sentencias”, contó, por su parte, Trump en un mensaje en la red social, que acompañó de una fotografía de ambos.

No es ningún secreto que Kardashian, conocida por exhibir su vida personal, no es una experta en política penitenciaria. Ella misma lo reconoce con “toda honestidad”. “Gastar dinero comprando cosas materiales ya no me satisface cómo solía. Salvar la vida de alguien me llenaría el corazón”, explicó a la página web Mic.

Fue un vídeo de esa publicación en Twitter, en octubre de 2017, sobre la historia de Johnson lo que atrajo la atención de Kardashian. “No estoy con el móvil todo el rato. Estaba destinada a encontrármelo”, sostiene.

Motivos aparte, la realidad es que el interés alrededor del caso de la mujer presa se ha disparado gracias a la campaña de Kardashian, que también ofrece ayuda legal a Johnson. No es inusual que una celebridad apadrine una causa social en Estados Unidos. Incluso, hay antecedentes de reuniones en la Casa Blanca, como la del actor George Clooney con Obama en 2015 para hablar de Sudán.

En Kardashian, sin embargo, hasta hace poco se interpretaría con sorna su interés por cualquier causa. Aunque no sorprende ver a Trump con ella, dado su pasado como showman televisivo, la reunión no garantiza que vaya a indultar a Johnson. El republicano, de hecho, ha llegado a amenazar con ejecutar a narcotraficantes y su Gobierno ha criticado la política más benevolente de Obama en torno a las drogas. Pero su yerno y asesor Jared Kushner, que es el que organizó la reunión, trata de impulsar una reforma para facilitar la excarcelación y rebajar la reincidencia. Para Kardashian, la cita en la Casa Blanca le permite proyectar cierta imagen de seriedad. Su marido, el cantante Kanye West, es de las escasas estrellas -y sobre todo negra- que defiende a Trump.




Fuente: El país

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