Tráiler de ‘Parásitos’.

Llega la madrugada del domingo al lunes en Europa, cinco de la tarde en Los Ángeles (California), y arranca la 92ª ceremonia de los premios Oscar. Aquí va un repaso a sus candidaturas y a sus posibles ganadores según la temporada previa de premios.

Mejor película. 1917, de Sam Mendes. Porque ha ganado el premio del Sindicato de Productores -aunque se llamen sindicatos, en realidad serían gremios o asociaciones-, y quien se lleva este galardón gana este Oscar. También obtuvo el Bafta, que lo recibió con las votaciones a los Oscar aún abiertas… Solo cabría una sorpresa en Parásitos, del coreano Bong Joon-ho, que obtuvo el galardón del Sindicato de Actores a mejor reparto. Nunca una película extranjera ha estado tan cerca de hacer saltar la banca (aunque lo mismo decíamos el año pasado con Roma y al final…), y cada año crece el número de académicos extranjeros que votan en los Oscar (en total, son más de 8.000): en algún momento esto va a pasar. ¿Por qué no en 2020? Y más con una ganadora de la Palma de Oro de Cannes. Otro detalle en contra de 1917: quien gana el premio gordo está siempre nominado al mejor montaje, categoría en la que no ha entrado el drama bélico de Mendes. A cambio está la regla Colin Firth: cuando el actor británico participa en un filme candidato al Oscar a mejor película, esa producción se lleva el galardón: Shakespeare enamorado, El discurso del rey, ¿1917?

Mejor dirección. Sam Mendes, por 1917. Por la misma razón que mejor película: ha ganado el galardón del Sindicato de los Directores y el Bafta. En los últimos cinco años quien se lleva el trofeo del sindicato se lleva el Oscar. Solo una pequeña posibilidad se le abre a Bong Joon-ho: hubo empate en los Critics’ Choice.

Mejor actor protagonista. Joaquin Phoenix, por Joker. Porque ha ganado el Bafta, el premio del Sindicato de Actores, el Critics’ Choice y el Globo de Oro. El de los Actores es importante, porque el bloque más numeroso de votantes de la Academia es el de los intérpretes. Solo ganaría Banderas -que es la segunda opción más comentada en las encuestas- si los votantes pensaran: «Como todo el mundo está votando a Phoenix, yo en cambio…».

Mejor actriz protagonista. Renée Zellweger, por Judy. Porque ha ganado el Bafta, el premio del Sindicato de Actores, el Critics’ Choice y el Globo de Oro. Y a Hollywood le gusta esto de los retornos de las estrellas.

Mejor actor de reparto. Brad Pitt, por Érase una vez en… Hollywood. Porque ha logrado el Bafta, el premio del Sindicato de Actores, el Critics’ Choice y el Globo de Oro. ¿Le suena el cuarteto? Sus discursos han sido los mejores (quien se los esté escribiendo, se ha ganado de calle su sueldo)… Y esta ola ganadora deja fuera, por desgracia, a Joe Pesci, por El irlandés, que con su edad y tal y como estaba retirado, no va a tener otra posibilidad así.

Brad Pitt. en ‘Érase una vez en… Hollywood’.

Mejor actriz de reparto. Laura Dern, por Historia de un matrimonio. Volvemos a la cantinela: porque ha ganado el Bafta, el premio del Sindicato de Actores, el Critics’ Choice y el Globo de Oro. Hollywood la adora, por cierto, y ojalá vaya a la ceremonia con sus padres, los actores Bruce Dern y Diane Ladd, dos grandes.

Mejor guion original. Parásitos, de Bong Joon-ho y Jin Won-han. Los coreanos se han llevado el Bafta y el, muy importante, premio del Sindicato de Escritores. Todo será poco para reconocer el talento de Bong.

Mejor guion adaptado. Taika Waititi, por Jojo Rabbit. Y así podremos ver al genio neozelandés en el escenario. Se ha llevado la dupla previa de Bafta y Sindicato de Escritores.

Mejor película internacional. Parásitos, de Bong Joon-ho (Corea del Sur). Lo terrible de Dolor y gloria es que siendo una de las cuatro o cinco películas del año en su camino se ha cruzado la ola ganadora de Bong, que ha ganado más galardones que ninguna película no en inglés previa. Por cierto, para despistados: esta categoría ha cambiado de nombre este año. Y es la primera vez -sorprendente, teniendo en cuenta los últimos 25 años de cinematografía mundial- que Corea del Sur ha llegado a los Oscar.

Mejor película de animación. Cuchilladas hay en esta categoría, cuyo premio se concedió por primera vez en 2002. Por el Bafta y los Annie, los Oscar de la animación, debería de ser Klaus, del español Sergio Pablos. Por el Globo de Oro, Mr. Link, del estudio especializado en stop motion Laika, que nunca ha ganado el Oscar. Por conservadurismo del votante de los Oscar, Toy Story 4, porque a Pixar todo el mundo le quiere. Pondremos Klaus.

Mejor documental. Hay una película producida por los Obama. Y con eso ya no haría falta ni saber el título. Pero es que, además, American Factory es un muy buen trabajo, con años de rodaje y material meticulosamente montado. Un inversor chino reabre una fábrica de lunas para automóvil en Ohio. El choque de ambas culturas es desolador. Su codirectora, Julia Reichert, es una gigante del documental, y esta es su cuarta candidatura y la última: padece un cáncer en fase terminal. Reichert y Steven Bognar ya contaron el cierre de la empresa en El último coche: adiós a la General Motors (2009), que fue candidato al Oscar en corto documental.

Mejor dirección de fotografía. Roger Deakins, por 1917. Uno de los talentos de la fotografía, 14 veces candidato al Oscar y que solo lo ganó en la 13ª nominación, con Blade Runner 2049. La Sociedad Americana de Directores de Fotografía y el Bafta ya le premiaron.

Mejor banda sonora. Joker, de la islandesa Hildur Guðnadóttir. Personalmente, creo que es lo mejor del filme de Todd Phillips y a años luz por encima del resto de los candidatos. Lo ha ganado todo en la temporada de premios, y encima es la compositora de la serie Chernóbil. Sería la primera mujer en triunfar en esta categoría. ¿No habrá estatuilla para John Williams?

Mejor canción. ¿Quién se resiste a ver a Elton John y a Bernie Taupin en el escenario? Ya dieron un discurso emotivo en los Globos de Oro («Es el primer premio que ganamos juntos en nuestras vidas»), y su I’m Gonna Love Me Again para Rocketman es estupenda. Mal por Taron Egerton, que no la cantará en el teatro Dolby, mosqueado por no haber salido candidato a mejor actor. Diane Warren, compositora de la canción de Más allá de la esperanza, se volverá a casa de vacío por undécima ocasión.

Mejor montaje. Complicada categoría. La primera regla es que para ganar el Oscar grande tienes que ser candidato a montaje… y 1917 no lo es. La Asociación estadounidense de montadores de cine, la ACE, dio sus premios, los Eddie, en drama al coreano Yinmo Yang por Parásitos, y en comedia a Tom Eagles por Jojo Rabbit. Ambos son candidatos. ¿Y en los Bafta? Ganaron Andrew Buckland y Michael McCusker, por Le Mans’ 66, también nominados al Oscar. Puestos entre la espada y la pared, elijamos a Yinmo Yang por Parásitos.

Mejores efectos visuales. Entramos en los terrenos en los que se ganan o pierden las apuestas entre amigos. A priori parecería que los efectos visuales de 1917, más basados en lo físico que en la recreación digital, podrían ganar. Pero en los galardones de la Sociedad de Efectos Visuales se repartieron un montón de premios… y ninguno fue para 1917, claro que tampoco se llevaron nada los creadores de Vengadores: Endgame. En la industria gusta mucho el trabajo de El rey león, pero aquí volveremos a la cantinela del conservadurismo del votante, que apostará por Guillaume Rocheron, Greg Butler y Dominic Tuohy, de 1917.

Mejor diseño de producción. Barbara Ling, por Érase una vez en… Hollywood. Con esta elección rompemos la regla escrita en la entrada precedente: el votante del Oscar es conservador y elegiría 1917. Pero… Los premios del Sindicato de Directores de Arte premiaron la semana pasada el trabajo de Ling como el mejor en reconstrucción histórica y el de Lee Ha-jun (Parásitos), como el mejor en filme contemporáneo. Ambas labores son maravillosas, aunque apostaremos por Ling.

Mejor diseño de vestuario. Jacqueline Durran, por Mujercitas. ¿Qué nos dice la regla del conservadurismo del votante? Que elegirán Mujercitas por las faldas. Pero Durran, siete veces candidata al Oscar y ganadora con Ana Karenina, ni siquiera fue candidata a los premios del Sindicato de Diseñadores de vestuario, en donde ganó en histórico Jojo Rabbit y en actual Puñales por la espalda.

Mejor maquillaje y peluquería. Kazu Hiro, Vivian Baker y Richard Redlefsen, por El escándalo. Han ganado todos los premios de la temporada por sus transformaciones de las actrices protagonistas en las auténticas periodistas que sufrieron acoso en Fox News, especialmente por su labor con Charlize Theron. Solo Joker podría considerarse rival a la altura.

Mejor montaje de sonido. Donald Sylvester, por Le Mans’ 66. El sindicato de montadores de sonido entrega los Golden Reel,y se los concedieron, en distintas categorías, a Le Mans’ 66 y a 1917. Pero el apartado efectos fue para Le Mans’ 66. Esta estatuilla reconoce la labor de mezcla de todo lo que se escucha en la película.

Mejor mezcla de sonido (también conocido como sonido). Paul Massey, David Giammarco, Steven Morrow, por Le Mans’ 66. La Sociedad de Audio Cinema, los técnicos de sonido, les dio su premio, y hay que reconocer que se escuchan los motores de los coches de una manera fantástica. Esta estatuilla premia el trabajo con el sonido orgánico…, que a veces también se crea digitalmente. A los legos nos es complicado diferenciarlo. En ambas categorías si Le Mans’ 66 tiene un rival, ese es 1917.

Tráiler de ‘Le Mans’ 66′.

Mejor corto de ficción. Brotherhood, de Meryam Joobeu. Otra candidatura muy igualada. El canadiense Brotherhood pasó por Sundance y Toronto, y describe la vuelta a casa de Malick, un combatiente del ISIS en Siria y su relación con su enfadado padre.

Mejor corto documental. Learning to Skateboard in a War Zone (If You’re a Girl), de Carol Dysinger. Lo tiene todo: niñas en Kabul que aprenden a leer, escribir y a patinar. Se ha llevado el Bafta a mejor corto británico, el galardón de Tribeca y el premio de la Asociación Internacional de Documentales. Su realizadora, Carol Dysinger, conoce bien Afganistán, donde ha filmado otros cortos.

Mejor corto animado. Hair Love, de Matthew A. Cherry. Se proyectaba antes de Angry Birds 2. Para empezar su producción, su creador recaudó 285.000 dólares (unos 260.300 euros) en 30 días en Kickstarter en el verano de 2017. Dos años después lo adquirió Sony. La animación de Hair Love está en manos de dos veteranos del sector, Everett Downing jr. y Bruce Smith.




Fuente: El país

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