José Luis Martínez-Almeida será previsiblemente el nuevo alcalde de Madrid, después de que la derecha superase al bloque de la izquierda en las elecciones de este domingo. Su primera medida, según ha afirmado en una entrevista en la cadena SER, será «abordar Madrid Central». El PP municipal defiende «revertir» el área de tráfico restringido del centro de la ciudad, y volver al sistema de Áreas de Prioridad Residencial de los gobiernos anteriores del PP. «Nuestra postura era clara y era uno de los ejes de nuestra campaña», ha dicho Almeida.

En su programa electoral, los populares prometieron «mejorar Madrid Central aportando soluciones alternativas y complementarias de movilidad a todos los sectores de la población» y «valorar ajustes a las limitaciones al tráfico en la Gran Vía». Almeida ha dicho que hay otras maneras más eficaces de luchar contra el cambio climático, y detalló entre otras el mantenimiento de las zonas verdes y las subvenciones para renovar la flota de vehículos. «A partir de mañana se acabó Madrid Central», proclamó Javier Ortega Smith, de Vox, tras conocer los resultados electorales.

A la medida, la gran apuesta del mandato de Manuela Carmena –que ha ganado las elecciones pero no logra sumar para gobernar– los ciudadanos le pusieron una nota de 6,1 sobre 10 en un macrosondeo municipal sobre la satisfacción con la gestión municipal. Según Ecologistas en Acción, ha logrado reducir la contaminación en el centro, sin crear efecto frontera con los distritos adyacentes. En abril bajaron los niveles de NO2 en 21 de las 24 estaciones de medición de la ciudad que en el conjunto de la red llega al 16%, mientras en los 23 puntos de medición regionales la bajada es del 6%, con las mismas condiciones climatológicas.

Madrid Central ha supuesto además una reducción del tráfico en calles normalmente congestionadas como la Gran Vía hasta el 24%. Las medidas de movilidad del gobierno municipal saliente han supuesto en los últimos cuatro años una caída del 46 al 42% el uso del coche privado y ha subido del 45 al 48% el del transporte público.

Almeida también ha asegurado que cuando sea investido alcalde abordará «los problemas más cercanos a los madrileños y que más les importan», y ha mencionado la limpieza y el estado de conservación de las calles y las aceras.

Vox y Ciudadanos

El PP obtuvo este domingo el peor resultado de su historia en Madrid. Recuperará su bastión solo con el apoyo de Ciudadanos y el partido ultraderechista Vox. Comienzan las negociaciones y Almeida no pone cordones sanitarios. Vox esta vez no quiere reeditar un pacto a la andaluza, donde negoció con PP , pero no se llegó a sentar con Ciudadanos. Esta vez su intención es entrar en las instituciones de forma proporcional a sus resultados.

«Lo razonable es que los que conocen a fondo el Ayuntamiento gestionemos el Ayuntamiento», ha dicho Almeida en referencia a Vox. También ha rechazado la propuesta de la ultraderecha de llevar la del Orgullo Gay a la Casa de Campo. «No hay que llevar el Orgullo a otro sitio que donde se celebra», ha afirmado.

El alcaldable está abierto a integrar a la portavoz de Ciudadanos, Begoña Villacís, como vicealcaldesa. «Vamos a llegar a un acuerdo programático y de gestión», ha dicho, porque tienen «coincidencias sustanciales al margen de algunas discrepancias». «Vamos a trabajar muy bien juntos y no descarto que sea vicealcaldesa», ha añadido Almeida.

“La mejor fórmula es una coalición”, ha coincidido Villacís en una entrevista también en la cadena SER. La portavoz del Cs ha invitado a José Vicente Pepu Hernández, del PSOE, a formar parte de un pacto con PP y Cs que permita prescindir de Vox. “[Pepu Hernández] perfectamente podría apoyar otro Gobierno que no fuera el de la señora [Manuela] Carmena (…) Sigo abriéndole la puerta y perfectamente podría hacerlo», ha añadido.

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Fuente: El Pais

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