Un miembro del equipo de Ciudadanos, con un paraguas delante de Inés Arrimadas. En vídeo, así fue el boicot a Ciudadanos en la marcha del orgullo. F.J.B | atlas

La Policía Nacional desplegó 20 agentes de paisano en la comitiva de Ciudadanos (Cs) durante la manifestación estatal del Orgullo LGTBI del sábado en Madrid para garantizar su seguridad y les plateó en tres ocasiones su evacuación ante los ataques e insultos que estaban sufriendo, según han informado a Europa Press fuentes policiales. El boicot a la participación de Ciudadanos paralizó durante más una hora y media el desfile.

Ante las amenazas que suscitó la participación en la marcha de Cs, que fue anunciada a última hora por la organización, la formación naranja solicitó a las autoridades un operativo especial de agentes uniformados que les escoltaran para entrar a la marcha y que rodearan su comitiva, algo que fue rechazado habida cuenta de que el dispositivo general ya estaba preparado «y no podía crear uno específico para una parte», según estas mismas fuentes.

No obstante, la Policía desplegó a 20 agentes de paisano para garantizar la seguridad de los manifestantes de Cs. Al principio, la comitiva del partido fue recibida por insultos y gestos de rechazo y, en un momento dado, otros manifestantes realizaron una sentada para que no pudieran seguir y bloquear su camino. También les lanzaron agua y una botella de plástico vacío, pero no cristales ni latas, han apuntado las mismas fuentes.

Cuando se produjo la sentada para impedir su avance, los agentes plantearon a los responsables de la comitiva naranja su evacuación, escoltándoles por los laterales de la sentada. Fue rechazada en dos ocasiones pero en la tercera accedieron y salieron de la manifestación. «Por tanto, el dispositivo fue totalmente adecuado a las circunstancias y la Policía Nacional estuvo garantizando su seguridad en todo momento y sin retraso», han indicado las mismas fuentes. Además, había furgonetas de la Unidad de Intervención Policial por si los incidentes iban a mayores», han explicado fuentes policiales.

No opina lo mismo la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, participante en la manifestación pero que ya se había marchado cuando comenzó el boicot a la comitiva, quien ha acusado esta mañana que la Policía Nacional de «tardar mucho en llegar» y actuar «de forma muy ineficiente cuando podía haber pasado cualquier cosa». «Mis compañeros tuvieron miedo, por la situación de ser rodeados por cientos de personas», ha señalado Villacís, en declaraciones a TVE, donde ha indicado que les podía haber pasado cualquier cosa porque, además, al principio solo estuvieron con unos pocos agentes de Policía Municipal de Madrid.

Por su parte, el sindicato Unión Federal de Policía ha denunciado la agresión en el Orgullo a seis policías que escoltaban a políticos de Ciudadanos, criticando que el dispositivo policial desplegado para el evento fuera «insuficiente» ante las circunstancias sobrevenidas.

Una decena de dirigentes de Ciudadanos, entre los que se encontraba Inés Arrimadas, tuvo que salir escoltada a través de un cordón policial pasadas las 22.00 horas desde la zona de la puerta de Velázquez de el Museo del Prado primero hacia el Ministerio de Sanidad y luego hasta el Congreso. La portavoz parlamentaria de Cs ha pedido la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, por considerar que alimentó «el odio» contra su partido en ese desfile. FELGTB y Cogam, colectivos organizadores del Orgullo, pidieron a la formación de Albert Rivera que haga autocrítica y analice por qué genera tanto rechazo entre las personas que dice defender

El viernes 28 de junio arrancó una nueva edición del Orgullo LGTBIQ de Madrid, probablemente una de las más políticas que se recuerdan. El pacto de PP y Ciudadanos con el partido ultraderechista Vox para formar gobierno no ha gustado a las asociaciones organizadoras debido a los comentarios “lgtbifóbicos” que el partido ultraderechista ha pronunciado en repetidas ocasiones. Por ese motivo, se denegó la participación de PP y Ciudadanos en la manifestación de este sábado, que encabezaron los mayores LGTBIQ como homenaje a su lucha histórica por los derechos del colectivo. Este año se celebra también el 50º aniversario de los disturbios de Stonewall, en Nueva York, efemérides que conmemoran las celebraciones del Orgullo en todo el mundo. Vox criticó esta semana que el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, permitiera que la bandera arcoíris del colectivo LGTBi ondee en el Palacio de Cibeles durante la celebración de las fiestas del Orgullo, ya que consideran que pertenece a un «lobby que odia a todo el que no piensa como ellos». Durante la campaña electoral, su candidato, Javier Ortega Smith, mencionó la posibilidad de trasladar el Orgullo LGTBi a la Casa de Campo, aunque aseguró que mantendría la subvención municipal a las fiestas. La líder regional del partido de ultraderecha, Rocío Monasterio, tachó la semana pasada el desfile del Orgullo de «caricatura denigrante» y añadió: «Cuando una madre y un padre salen a la calle del portal de su casa no tienen por qué encontrarse con ese espectáculo».

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Fuente: El Pais

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