La Policía Nacional ha hallado en un aparcamiento de las afueras del pueblo de Cercedilla (al noroeste de Madrid) el coche con el que desapareció hace una semana la esquiadora Blanca Fernández Ochoa, de 56 años. Los agentes de la Unidad de Desaparecidos la estaban buscando desde el pasado día 23 de agosto, cuando se marchó del domicilio familiar, en el barrio de Aravaca de la capital, y su hija, Olivia Fresneda, acudió a poner una denuncia horas después.

Policía y Guardia Civil, conjuntamente, van a iniciar una batida en la zona de Cercedilla en la que ha sido localizado el vehiculo para tratar de localizar a la deportista, de la que «de momento no hay ningún otro rastro», según fuentes próximas a la investigación.

Fue la familia de la esquiadora quien, tras muchos dilemas, decidió hacer pública la desaparición, que este sábado por la tarde anunciaba la Policía Nacional en su cuenta oficial de Twitter, al igual que hizo la asociación SosDesaparecidos para que alertaran sobre su desaparición.

Fuentes de la familia aseguraron a la policía que la última vez que vieron a quien es la primera española medallista olímpica en los Juegos de invierno (bronce en eslalon especial en Albertville en 1992) fue el pasado 23 de agosto en el distrito de Aravaca (Madrid), donde vive. «Conducía un Mercedes clase A de color negro, matrícula 0213 CKD. El coche lleva una bandera de Canadá en el asiento del conductor». Es precisamente ese vehículo el que ha aparecido en el aparcamiento de las afueras de Cercedilla, el pueblo donde vivió buena parte de la familia de la deportista en otros tiempos.

Fue su hija, Olivia Fresneda, «muy preocupada», quien interpuso primero una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Las Rozas el mismo día 23, a las pocas horas de irse su madre, según aseguran fuentes próximas de la investigación.

Posteriormente se hizo cargo de la investigación la Policía Nacional por ser el cuerpo que tiene competencias y una comisaría en el distrito de Aravaca. Los agentes de la Unidad de Desaparecidos llevan siete días buscando su rastro por lo que han optado, junto con la familia de Ochoa, por generar esta alerta para poder contar también con la colaboración ciudadana en su localización.

Sin móvil

Fuentes próximas a la investigación señalaron que Blanca Fernández Ochoa se fue de su casa sin llevarse su teléfono móvil, al igual que tampoco se han detectado movimientos en sus tarjetas de crédito desde el pasado viernes 23 de agosto. La policía barajaba, entre otras posibilidades, que se hubiera ido hacia el Norte porque le mandó un mensaje a su hija diciéndole que se iba a hacer senderismo a esa zona de España, sin dar más detalles. 

Blancanieves, como la llamaron sus cinco hermanos mayores, todos varones, se crio en el puerto de Navacerrada (Madrid), donde su padre era el gerente de la escuela de esquiadores y su madre, la cocinera. Blanca siguió la estela de su hermano Francisco, Paquito, Fernández Ochoa, que logró el oro olímpico en Sapporo 72.

«Acabé quemada con el esquí, lo que de verdad me gusta es el golf”, dijo en una de sus últimas entrevistas con EL PAÍS, en 2014, en la que dejaba su exitoso pasado de esquiadora muy atrás. Recientemente se había aficionado al rugby por sus dos hijos, Olivia y David, que practican ese deporte. En concreto Olivia, con 20 años, es una «leona»: internacional de la Selección Española en las Series Mundiales de rugby a 7 —una de las tres modalidades de este deporte y la única que forma parte del programa olímpico—, con las vistas puestas en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

En España hay más de 12.300 búsquedas de desaparecidos activas, 2.498 de las cuales se abrieron este año 2019, según el último balance presentado por el Ministerio del Interior, la tercera memoria elaborada desde que en 2010 comenzaron a contabilizarse los desaparecidos.

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Fuente: El Pais

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