Internacional

La ONU pide a Italia y a la UE una solución urgente para los migrantes del ‘Diciotti’ | Internacional


Mientras continúa el forcejeo entre Italia y el resto de Europa por el reparto del pasaje de los inmigrantes que llegaron al puerto de Catania a bordo de la Patrullera Diciotti -llegaron hace cinco días 177, pero han bajado ya 27 menores y 13 adultos-, la ONU pide a ambas partes que se pongan de acuerdo y que concreten un sistema estable de repartición. A través de un comunicado, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) instó a Roma a permitir el desembarco de los inmigrantes y a la Unión Europea a que se comprometa a acogerlos de manera urgente. La petición coincide con el anuncio hecho en las redes por el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Enzo Moavero, de que Albania, país no miembro de la UE, acogerá a una veintena de los inmigrantes de la patrullera. Su homólogo albanés, Ditmir Bushati, se ha limitado a señalar que su país está “dispuesto a tender la mano”, informa Efe.

ACNUR También insistió en que no se utilice esta situación como arenga política. “Es peligroso e inmoral poner en peligro las vidas de los refugiados y solicitantes de asilo mientras los Estados se involucran en una disputa política sobre soluciones a largo plazo”, sentenció el alto el comisionado de la ONU para los refugiados, Filippo Grandi. “Ha llegado el momento de poner fin a estas idas y venidas que han visto a los países competir sobre quien asume la menor responsabilidad posible”, añadió. Y destacó la necesidad de acordar un método estable de reparto y abandonar las soluciones improvisadas para cada desembarco: “Estamos preocupados por las consecuencias de un continuo enfoque ‘ad hoc”. La organización recalcó que la medida urge porque hay muchas vidas en peligro y solo en lo que va de año han fallecido más de 1.600 inmigrantes intentando cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa.

La Agencia de Naciones Unidas además también recordó a Europa que está entre los principales arquitectos que levantaron el derecho al asilo. Y apeló a la historia y el empeño europeo después de la II Guerra Mundial que se cristalizó en Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. “Los principios de la Convención, que comparten los valores europeos de solidaridad y derechos humanos, han resistido a la prueba del tiempo, y hemos comprobado los beneficios de la unidad, de la buena voluntad y de la prosperidad”, sostuvo.

ACNUR recuerda que mientras continúa el pulso entre los socios europeos, “personas asustadas que podrían necesitar protección internacional no deberían quedar atrapadas en el vórtice de la política”. La mayoría de las personas del barco proceden de Eritrea, un país del cuerno de África marcado por la represión, las guerras fronterizas e internas y las hambrunas recurrentes. Aunque el reconocimiento del derecho de asilo no está vinculado a la nacionalidad, ya que se valoran los casos de forma individual, Barbara Molinario, representante de ACNUR Italia aclara a este periódico que entre los solicitantes eritreos la tasa de reconocimiento de este derecho es muy elevada, “entre el 80 y el 90%”. “Por eso pedimos que desembarquen todos, para que quien tenga derecho a que se le reconozca el asilo pueda iniciar su procedimiento”.

El sábado por la mañana, un equipo de médicos e inspectores del ministerio de Sanidad subieron a la nave para chequear el estado de salud de los inmigrantes y las condiciones higiénicas a bordo. Por la tarde, la oficina de salud marítima del puerto de Catania ordenó el desembarco inmediato de 17 de ellos: todas las mujeres y cinco hombres, por cuestiones sanitarias. Cinco mujeres se negaron a bajar sin sus familias y a pesar de que sus condiciones son críticas, se quedaron en el barco y el resto fueron trasladados a hospitales de la región.

El viernes por la tarde, la presidenta de la comisión de Sanidad de la región de Sicilia, Margherita La Rocca Ruvolo, subió al barco y al bajar explicó que las mujeres necesitaban asistencia ginecológica porque habían sido violadas durante su estancia en Libia –de uno a tres años en la mayoría de los casos– en repetidas ocasiones. Molinario explica que el resto de los inmigrantes que sigue a bordo también necesita asistencia con urgencia: “No tenemos motivo para pensar que el resto de personas que permanecerán en el barco no tengan los mismos casos y la misma vulnerabilidad”.

El ministro de interior y líder de la ultraderechista Liga Matteo Salvini no retrocede ni un ápice de su línea férrea y mantiene su negativa al desembarco: “Estoy muy tranquilo y estoy trabajando con buenas perspectivas para una solución positiva: cada queja es una medalla para mí”, declaró el sábado.




Fuente: El país

Comentar

Click here to post a comment