Cultura

La nueva condena de ‘Prison Break’ | Televisión


Wentworth Miller y Dominic Purcell en la quinta temporada de ‘Prison Break’.

Al escuchar cómo describe Wentworth Miller el arranque de la nueva temporada de Prison Break se diría que protagoniza una serie de zombis. “¡Pero es verdad! Para cuando acabamos la serie original yo ya me había muerto en dos ocasiones”, se defiende durante esta entrevista con EL PAÍS. El actor inglés tiene razón. No solo su personaje, Michael Scofield, sino toda la serie lleva muerta desde hace ocho años, cuando el fenómeno Prison Break llegó a su final tras cuatro temporadas.

Entonces, ¿a qué se debe la resurrección? Tanto Miller como su hermano en la serie, el actor Dominic Purcell, señalan en todas direcciones. “En parte se debió al hecho de recuperar a Paul Scheuring, su visión, su voz, su ritmo”, dice Miller en referencia al creador de una ficción que fue un fenómeno en 2005. Los actores también hablan del hecho de que esta quinta temporada solo cuenta con nueve episodios y no los 22 habituales. Además, está la hermandad de Miller y Purcell fuera de la pantalla. “Somos muy buenos amigos y disfrutamos de esa conexión en el trabajo. Sabemos lo que el otro va a hacer antes de que lo haga”, explica Purcell.

Pero la verdadera razón de que Prison Break esté de regreso (Fox estrena la nueva temporada este lunes a las 22.20) se llama The Flash. “Me contrataron como Capitán Frío [en la serie que adapta el personaje de cómic de DC] y el productor me dijo que estaban buscando a alguien para el papel de Heat Wave, alguien que fuera una fuerza de la naturaleza, un compañero de batallas, alguien con la sangre al rojo vivo y, ¿en quién iba a pensar?”, relata Miller de su otro trabajo televisivo junto a Purcell. Pronto lo que fue una reunión de superhéroes se convirtió en una conversación de amigos llena de nostalgia y ganas de recuperar el tiempo perdido en Prison Break. “Da por seguro que, de no haber sido por The Flash, no habría Prison Break”, resume.

Wentworth Miller y Dominic Purcell en la quinta temporada de ‘Prison Break’.

Aunque suene extraño, todos los implicados en este relanzamiento de Prison Break basada en un grupo de presos que huye de una cárcel y las consecuencias posteriores, comparan la serie con La odisea, hablando del regreso de un héroe desde la muerte. En el caso de Scofield su vuelta es desde una prisión en un Yemen bajo la influencia del Estado Islámico. No solo tendrá que recuperar su libertad y su vida, además de ganarse la confianza de ese hijo que nunca ha llegado a conocer, sino que se verá en el centro de una acción demasiado coyuntural en los tiempos que corren.

La serie cuenta con la vuelta de gran parte de la antigua pandilla, entre ellos Robert Knepper (T-Bag en la ficción), Paul Adelstein (en la serie, Paul Kellerman) y Sarah Wayne Callies (Sara Tancredi), aunque en este caso la producción no quiere destripar la trama y los labios de ambos permanecen sellados sobre la posibilidad de que Miller cuente con otro amor después de tanto tiempo. “Fue como calzarte el más cómodo de tus zapatos”, reconoce Purcell de este regreso que suena a reunión de antiguos alumnos del colegio. “Es lo que fue. Una experiencia muy emocional, porque cuando comenzamos Prison Break éramos unos chavales. Ahora hemos cambiado, como personajes y como individuos”, rebate Miller. Para empezar, el cuerpo de Dominic está lleno de tatuajes, pero esos le pertenecen, no son de Lincoln, su personaje.

Por el contrario, Michael cuenta con nueva tinta, en este caso conectada con la trama de la nueva serie. “En esto hemos mejorado mucho y de las dos horas que nos llevaba hace ocho años, y una hora para quitarlos, ahora en media hora está solucionado”, indica Miller. Eso sí, a Purcell el reboot de la serie estuvo a punto de costarle la vida cuando le cayó en la cabeza una barra de hierro. “El shock fue tal que me quitó el miedo”, resume. Entre tanta resurrección es justo preguntar si habrá más vida para Prison Break tras esta nueva fuga. “Yo estoy abierto a la negociación. Si vuelve como serie puntera y satisfactoria, por supuesto. Si solo hablamos de dinero, ni hablar”, resume Miller.

Una nueva vida

Hay una razón más para la resurrección de Prison Break y en Estados Unidos se llama Netflix. “No solo teníamos una audiencia hecha. Puedo hablar de ella en presente porque todos los días conozco nuevos fans de la serie”, reconoce Miller. Le llaman la generación Netflix, adolescentes que casi llevaban pañales cuando se emitieron las cuatro temporadas originales de Prison Break pero que ahora piensan que la serie es “la leche”, palabra de Purcell. “Mis hijos tienen 10, 12 y 15 años. Vamos, de los que no se deshacen en halagos. Y ahora el mayor me viene todo el rato a decirme que Prison Break es lo mejor que ha visto nunca. Por eso estoy tan contento de haber vuelto”, añade.




Fuente: El país

Comentar

Click here to post a comment