La Estación Espacial Internacional se abre al sector privado. La NASA presentó este viernes el plan para que se dé un uso comercial al laboratorio. Las empresas podrán incorporar módulos a la estructura en un futuro no muy lejano y mandar turistas al espacio utilizando las lanzaderas de SpaceX o de Boeing. Los ingresos que se generen con esta actividad se utilizarán para apoyar otras misiones, como el retorno a la Luna o el primer viaje espacial de humanos a Marte.

El anuncio se hizo en la sede del Nasdaq, el mercado de valores en el que cotizan las grandes compañías tecnológicas. No es la primera vez que la NASA se plantea esta posibilidad de abrir la estación espacial a compañías privadas para que exploren nuevos mercados. La transición hacia el nuevo modelo de uso llevará aún un par de años para que comience y antes de fijar fechas, los responsables de la agencia espacial estadounidense quieren tener claro cuál es la demanda.

El viaje costará alrededor de 35.000 dólares por noche y por astronauta

El objetivo, explican los responsables de la NASA, es acelerar el proceso de innovación para desarrollar la nueva economía a baja órbita terrestre. Es algo similar a lo que plantea Jeff Bezos con Blue Origin. Las empresas podrán hacer sus ofertas para desempeñar las nuevas actividades comerciales, siguiendo una serie de criterios establecidos. Uno de ellos es que las deberán ser estadounidenses, aunque podrán enviar astronautas de otras nacionalidades.

La NASA permitirá que la estación espacial pueda utilizarse para misiones turísticas a partir del 2020. Los astronautas podrán permanecer en órbita hasta 30 días. El coste de la estancia es de 35.000 dólares la noche. Esa cantidad no tiene en cuenta el transporte ni el entrenamiento previo necesario para poder viajar al espacio. Cada viaje tiene un coste estimados en unos 50 millones de dólares.

SpaceX y Boeing están desarrollando aún las cápsulas para humanos, la Crew Drago y la Starliner. La idea es empezar con dos viajes privados al año, según explicó Roby Gatens desde la NASA. Hasta 12 astronautas privados podrían visitar la Estación Espacial Internacional al año, de acuerdo con el plan hecho público. En paralelo, se quiere establecer un ecosistema de módulos que permitan producir y experimentar en el espacio.

La NASA inicia ahora un proceso de consulta con los potenciales interesados. El plan para el uso comercial de la Estación Espacial Internacional se anuncia cuando se cumple el cincuenta aniversario de la misión Apolo, que llevó al primer hombre a la Luna. La NASA depende cada vez en compañía privadas para realizar sus operaciones. Jeff DeWitt, el director financiero, explicó que de esta manera se reducirá el coste de las operaciones y el ahorro se destinará a otra misiones.

DeWitt dejó claro que la NASA no busca ser entable, sino dotarse de los recursos que necesita para poder seguir explorando el espacio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está apostando fuerte por la privatización del negocio espacial. La idea de dar un uso comercial no es nueva y la tantearon otras administraciones desde hace tres décadas. Pero ninguna compañía había expresado interés hasta ahora por hacerse con la gestión de la estación espacial.

 

La Estación Espacial Internacional no pertenece en exclusiva a la NASA. El proyecto se inició junto a Rusia en 1998, y otros países participan y envían también astronautas. Pero Estados Unidos posee y controla la mayoría de los módulos operativos en este momento. Estos turistas espaciales no serán los primeros tampoco, ya que el empresario estadounidense Dennis Tito estuvo en la estación, en 2001, tras pagar a Rusia cerca de 20 millones de dólares.




Fuente: El Pais

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