El comienzo ya es un indicio. Porque el título del filme que abre La Mostra de Venecia a la vez sugiere qué festival será: La verdad. La pista, en realidad, se queda a medias, ya que la película del japonés Hirokazu Kore-eda, que inaugura el certamen mañana miércoles, se centra en una historia de ficción, sobre la relación entre una madre e una hija. Pero el caso Dreyfus, el espionaje anticastrista, la crisis griega o los papeles de Panamá sí son hechos incontrovertibles. Y como tales va a tratarlos y proyectarlos La Mostra. “Coinciden muchas películas que reconstruyen eventos históricos pasados o recientes y los narran con un estilo casi de anales. Lo que se vea en la pantalla está basado en documentos y sucedió realmente”, defiende por teléfono Alberto Barbera, director artístico del festival. Así que los cineastas mostrarán la verdad. Público y jurado ya se encargarán de poner la opinión.

De todas las visiones históricas, tal vez la más esperada sea la de Roman Polanski. Por su talento. Porque compite por el León de Oro. Y por sus implicaciones. El cineasta se suma a la lista de artistas que han analizado el juicio antisemita de 1894 contra el capitán Alfred Dreyfus y sus consecuencias. Pero, además, muchos creen que el director ha trazado, en El oficial y la espía, un símil personal: a sus 85 años, Polanski continúa arrastrando los estigmas por la acusación de violar en 1977 a Samantha Geimer, cuando ella tenía 13 años. Él mismo se declaró culpable de «corrupción de menores» ante el tribunal, pero huyó de EE UU cuando descubrió que le caerían décadas de cárcel. Así que el cineasta también tiene sus juicios abiertos: sigue sin poder volver a EE UU y fue expulsado el año pasado de la Academia de Hollywood, a la que acaba de demandar precisamente por esa decisión. Además de la realidad, cabe sospechar que Polanski haya filmado un ajuste de cuentas.

Yanis Varoufakis también lleva tiempo defendiéndose. En libros, conferencias y, ahora, en un filme. Costa-Gavras ha adaptado en Adultos en la habitación el texto homónimo que el ex ministro de Economía de Grecia escribió tras su enfrentamiento con los funcionarios de Bruselas por el rescate del país. Aunque se proyecta fuera de concurso, la película reúne ritmo, polémica y dos tipos sin pelos en la lengua. La expectación está garantizada. Así como la atención no faltará para The Laundromat, de Steven Soderbergh: el director junta a un reparto estelar (Meryl Streep, Gary Oldman, Antonio Banderas) para narrar la investigación periodística que llevó a la publicación en 2017 de los ya célebres papeles de Panamá. Finalmente, Penélope Cruz protagoniza La red avispa, centrada en la trama secreta anticastrista que varios desertores cubanos levantaron en los noventa.

“Son películas que recrean hechos del pasado para hablar del presente”, agrega Barbera. Y subraya que otro hilo conductor ata el concurso oficial de Venecia: “El cine regresa a la realidad. Pocos directores imaginan mundos paralelos, la mayoría reflexiona en modo crítico sobre los problemas de ahora, sin actitud consolatoria”. Con la sonada excepción del Joker que interpreta Joaquin Phoenix a las órdenes de Todd Philips o del viaje espacial de Brad Pitt en Ad Astra, de James Gray, la competición de La Mostra cuenta obstáculos y alegrías del día a día en varios rincones del mundo.

En foto, fragmento del cartel de ‘Ad astra’. En vídeo, trailer oficial de ‘Ad Astra’. FOTO Y VÍDEO: FOX

The Perfect Candidate, de Haifaa Al-Mansour —solo hay dos directoras de entre 21 filmes a concurso—, sigue la carrera de una mujer que intenta ser alcaldesa en Arabia Saudí. En Marriage Story, Noah Baumbach novela su propio divorcio; Ema, de Pablo Larraín, habla de adopción; La mafia non è più quella di una volta, de Franco Maresco, pone el foco en la criminalidad más conocida de Italia y Babyteeth, de la debutante Shannon Murphy, se centra en una chica que padece un cáncer.

Múltiples estrenos

Otra realidad es la relativa inexperiencia de esta edición de La Mostra. Más de la mitad de los cineastas participa por primera vez en el concurso de Venecia, y solo uno de los competidores ya triunfó en el Lido: Roy Andersson cierra en About Endlessness la trilogía que también incluía Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia, que obtuvo el León de Oro en Venecia en 2014. Entre los que nunca habían estado en Venecia, el colombiano Ciro Guerra, con Waiting for the Barbarians, y el portugués Tiago Guedes, que arrastra el peso de expectativas monstruosas: Barbera comparó su A Herdade con Novecento, de Bernardo Bertolucci.

El veredicto recaerá, el 7 de septiembre, en los hombros del jurado, liderado por la directora argentina Lucrecia Martel. Mientras, La Mostra lucirá el habitual desfile de estrellas, de Jude Law a Scarlett Johansson; entregará el León de Oro a la carrera a Pedro Almodóvar; presentará tres directores españoles, concentrados en la sección Horizontes (Rodrigo Sorogoyen con Madre, Oskar Alegría con Zumiriki y Théo Court con Blanco en Blanco). Y hasta proyectará un documental sobre la influencer Chiara Ferragni. La acogida en el festival de cine más antiguo del mundo de la mayor celebridad italiana de Internet ha desatado debates encendidos. Barbera responde con firmeza: “Es un fenómeno global”. Guste o no, también es verdad.




Fuente: El Pais

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