La competencia de otros destinos vacacionales más baratos que España se notó en el mes de julio. Un total de 9,9 millones de extranjeros visitaron el país en julio, lo que supone un 1,3% menos que el año pasado. Es el segundo mes de julio consecutivo de descenso. La clave está en la caída de los dos principales mercados, británicos y alemanes. En cambio, el gasto turístico mantiene la inercia de crecimiento: los turistas gastaron 11.980 millones de euros en sus viajes a España, un 2% más que en julio del año pasado, con un gasto medio diario por turista de 160 euros, un 4,9% más.

Por segundo año seguido, el mes de julio registró descensos en la llegada de turistas. Si el año pasado fue una ola de calor a principio de verano la que convenció a muchos centroeuropeos de quedarse en sus países o retrasar sus vacaciones, este año, con una nueva ola de calor a finales de julio, parece haber sucedido otro tanto. A lo que hay que añadir que Turquía, Egipto o Túnez ofrecen destinos playeros a precios en general más competitivos que España. El Brexit (con la devaluación de la libra), la caída de la economía británica y la amenaza de recesión en Alemania hace más sensibles al precio a los dos principales consumidores del sol y playa español.

Así, en julio se redujo la llegada de británicos y alemanes a España. En el primer caso, vinieron 2,16 millones, un 2,2% menos que el año pasado, cuando ya llegaron un 2,6% menos que el anterior. Es decir, en dos años, han visitado España 161.000 turistas británicos menos y en lo que va de año ya se registra una caída del 1,6%. En el segundo caso, son 143.000 turistas alemanes menos que en 2017. Este julio fueron 1,24 millones, un 3% menos que en julio del año pasado. La menor afluencia de unos y otros ya se dejó notar cuando se conoció la cifra de pernoctaciones en los hoteles españoles: las de los alemanes cayeron un 11,8%, mientras que las de los británicos crecieron apenas un 1,2%.

En general, los turistas centroeuropeos son los que han frenado sus llegadas en mayor medida. Se redujo la llegada de belgas (-2%), holandeses (-4,82%) o suizos (-8,6%). En cambio, creció el número de turistas franceses (2,3%, hasta 1,4 millones), irlandeses (6,7%) o rusos (5,21%). Mención aparte merece la llegada de estadounidenses: fueron 429.666, un 19,8% más que hace un año. En lo que va de año, han llegado casi dos millones, un 14,24% más que en el mismo periodo de 2018.

En total, España recibió en julio 9,88 millones de turistas extranjeros,133.199 menos que un año antes (-1,3%) y 606.391 menos que en julio de 2017, el mejor mes de julio registrado nunca.No obstante, en el acumulado del año, todavía se mantienen mejores números que el año pasado: 48,06 millones, un 1,9% más que en los siete primeros meses del año pasado.

Lo que sí mantiene aún una inercia positiva es el gasto turístico. No es el dinero que dejan los turistas en España, puesto que incluye el desembolso de los desplazamientos, por ejemplo, que se quedan en origen, pero da una idea sobre la evolución de los ingresos del sector en España. Así, el gasto total alcanzó en julio los 11.980 millones de euros, un 2% más que un año antes. Precisamente, el Ministerio de Turismo destaca que el gasto mantiene una tendencia positiva en lo que va de año: 52.360 millones de euros hasta julio, un 3,3% más. El gasto medio por turista en julio llegó a 1.212 euros, un 3,4% más, mientras que el gasto medio diario, un indicador algo más fiable del comportamiento de los visitantes, creció un 4,9%, hasta 160 euros diarios por persona. No obstante, la estancia media se situó en 7,6 días, una décima menos que en julio de 2018.

Por comunidades, la llegada de extranjeros se redujo en cuatro de los principales destinos, especialmente en Canarias, que registró una caída del 7,9% y ya está en números rojos en lo que va de año (-3,5%). Estos viajeros gastaron 1.489,3 millones en viajar a Canarias, un 2,5% menos. En Cataluña, la llegada de extranjeros se redujo un 2,1% respecto a julio del año pasado, aunque el gasto mantiene una tendencia positiva (2.999 millones, un 3,4% más). A Baleares acudió un 3,5% menos de turistas, 2,34 millones, pero gastaron un 1,78% más (2.891,9 millones), mientras que Andalucía cedió un 5% de los turistas (1,26 millones), y el gasto se redujo un 11,23%. En el otro lado, la Comunidad Valenciana recibió 1,24 millones de visitantes, un 10,2% más, que gastaron 1.368,5 millones, un 14,55% más.




Fuente: El Pais

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