En el océano Pacífico Sur, el archipiélago chileno Juan Fernández, famoso por su isla Robinson Crusoe, tiene un ecosistema único en el mundo. Para asegurar su supervivencia, la población ha estado protegiendo el medio ambiente durante casi un siglo, pero ahora quiere mejorar.

Ubicado a 700 kilómetros de la costa chilena, este territorio debe parte de su leyenda a la literatura. Un marinero escocés abandonado allí a principios del siglo XVIII, Alexander Selkirk, pasó cuatro años aislado e inspiró a Daniel Defoe (1660-1731) en la famosa novela Robinson Crusoe.

Las dos islas principales del archipiélago, de unos 50 km2 cada una, se llaman Robinson Crusoe y Alexander Selkirk. Juan Fernández también tiene un islote, Santa Clara, y una sola localidad, San Juan Bautista, fundada en 1877 por el barón suizo Alfredo Van Rodt en la isla Robinson Crusoe, que tiene actualmente un millar de habitantes.





Ejemplar macho de colibrí de Juan Fernández​ (Sephanoides fernandensis) o picaflor rojo
(Hector Gutierrez / AFP)

En 1977, la Unesco clasificó estas tierras insulares aisladas como Reservas de Biosfera, y en ellas casi el 65% de las especies de plantas son endémicas.

La protección del medio ambiente se ha convertido en una preocupación creciente en los últimos años. Debido a que los árboles y las flores propias del archipiélago están amenazados por las plantas invasoras y la introducción durante muchos años de diversos tipos de mascotas, en especial los perros y los gatos.

Pero los retos no son ninguna novedad. Los habitantes de Juan Fernández han demostrado desde 1935 su capacidad de actuar de manera eficaz en defensa del medio ambiente, al salvar a las langostas Jasus frontalis, una especie local que facilitado su alimentación durante un siglo, gracias a diversas acciones de protección: como la prohibición de la pesca submarina o la limitación de las capturas con artes de pesca tradicionales, la imposición de tallas mínimas de los ejemplares capturados o la devolución al mar de las hembras con huevos.

El pescador Alberto Vergara captura un ejemplar de la langosta autóctona del archipiélago
El pescador Alberto Vergara captura un ejemplar de la langosta autóctona del archipiélago
(Ana Fernandez / AFP)






Cuando se pusieron en marcha las medidas de protección para estas langostas, “las capturas bajaron un 75%”, recuerda Wilson González, de 75 años, hijo y nieto de pescadores.

”Fue la primera pesquería sostenible de América del Sur”, explica Daniel González, presidente de la Unión de Pescadores de Juan Fernández, quien abandonó su cómoda vida en Santiago para regresar a su tierra natal después del tsunami de 2010, que afectó gravemente la localidad de San Juan Bautista.

La principal fuente de ingresos para el archipiélago son ahora las entre 80.000 y 100.000 langostas que se capturan de forma controlada y sostenible, buena parte de las cuales se exportan a China, donde venden a un precio de hasta 200 dólares cada una.

Ejemplares de león marino de Juan Fernández
Ejemplares de león marino de Juan Fernández
(Ana Fernandez / AFP)

El león marino de Juan Fernández (Arctocephalus philippii), otra especie endémica que se considera casi extinta hace 40 años, también se ha recuperado y ahora se calcula que viven unos 30.000 ejemplares de estos mamíferos.





La población del archipiélago, con la ayuda de diversas ONG y el Estado chileno trabajan ahora por ir más allá en la preservación del medio ambiente.

Hace un año fue aprobada la creación de un parque en el archipiélago Juan Fernández -uno de las áreas marinas protegidas más importantes del Pacífico-, con una superficie de 262.000 km² [la superficie terrestre de España es de 505.370 km²].

También se han tomado medidas para proteger la pardela patirrosa (Ardenna creatopus), una especie de ave amenazada según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La iluminación urbana ha sido adaptada para no desorientar a esta especie en su vuelo migratorio y “los habitantes también han tomado medidas para cambiar las luces en sus hogares, conscientes del problema”, ha indicado Pablo Manríquez, de la ONG local Oikonos.

Un técnico del ministerio chileno de Medio Ambiente inspecciona una zona de la isla Robinson Crusoe en busca de especies invasoras
Un técnico del ministerio chileno de Medio Ambiente inspecciona una zona de la isla Robinson Crusoe en busca de especies invasoras
(Jaime Esquivel / AFP)

Las autoridades también se han comprometido a proteger las áreas de anidación de esta ave, desde las cavidades subterráneas hasta las raíces de los árboles, a veces muy cerca de las zonas habitadas.





La ministra de Medio Ambiente de Chile, Carolina Schmidt, quien visitó recientemente la isla, ha integrado la protección de estas áreas en un Plan Nacional para la Salvaguardia de las Especies en Peligro de Extinción.

Al mismo tiempo, las autoridades están trabajando para proteger al colibrí rojo en peligro de extinción, amenazado por los gatos; y la virtual desaparición de su árbol más singular, la luma (Amomyrtus luma), afectado por la expansión de especies invasoras como la zarza.

La localidad de San Juan Bautista tiene en la actualidad un millar de habitante
La localidad de San Juan Bautista tiene en la actualidad un millar de habitante
(Jaime Esquivel / AFP)

Entre los nuevos desafíos del archipiélago está la gestión de residuos, un dolor de cabeza para las autoridades locales. En la actualidad se incineran 315 toneladas de basura al año y esta cantidad podría aumentar con la apertura progresiva al turismo, aunque llegar hasta Juan Bautista sigue siendo complicado. Los aviones que vuelan desde el continente hasta el único aeropuerto del archipiélago sólo tienen capacidad para ocho pasajeros y el viaje de ida y vuelta cuesta el equivalente a unos 750 euros por persona.





Alex Muñoz, el director para América Latina del Proyecto de Protección del Océano Pristine Seas, lanzado en 2008 por National Geographic, firmó un acuerdo con el Ministro de Medio Ambiente y las autoridades locales para erradicar el plástico de un solo uso en el horizonte de 2020; de forma que las botellas y el embalaje serán reemplazados por vidrio, papel o cartón.

Paisaje típico de las zonas costeras de la isla Robinson Crusoe
Paisaje típico de las zonas costeras de la isla Robinson Crusoe
(Ana Fernandez / AFP)

Mientras tanto, las bolsas de plástico están prohibidas en este recóndito archipiélago desde agosto de 2018 -como también ocurre en otras partes de Chile.

Las mujeres lideran buena parte del movimiento en defensa del medio ambiente en estas islas. “¡Queremos ser un ejemplo para el mundo!”, reclama la presidenta de la asociación de mujeres de la isla, Inès Retamal.

”Hace diez años que vivo en el archipiélago Juan Fernández, y una de las cosas buenas que he descubierto es que las personas son muy conscientes de la necesidad de cuidar el medio ambiente”, dice Alex Muñoz. “Tenemos la principal materia prima: la voluntad de cambiar”. JEC





Zonas rocosas y acantilados cerca de la población de San Juan Bautista (a la izquierda),
Zonas rocosas y acantilados cerca de la población de San Juan Bautista (a la izquierda),
(Ana Fernandez / AFP)





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Fuente: LA Vanguardia

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