El teatro es cultura, es representación, es juego. Desde que el hombre es hombre, hace teatro. Hacemos teatro. En Cercedilla teníamos el Montalvo, el antiguo y entrañable teatro que lo fue durante casi cien años, que fue también cine, lugar de encuentro, de cultura, de relación. Cerró, lo dejamos agostar y entre unos y otros lo abandonamos. El tiempo fue haciendo de las suyas. Llevaba tanto años dejado a su suerte que muchos empezábamos a dudar de que pudiera volver a abrir sus puertas. Para gente como yo que vio en ese teatrito maravilloso sus primeras películas y allí vivió sus primeras experiencias teatrales, verlo renacer era un sueño que empezaba a parecer inalcanzable. Haría falta un milagro, nos decíamos al ver esa bella fachada con su balustrada y con sus arcos sucia y deteriorada. Pero los milagros a veces suceden y el teatro Montalvo está de nuevo vivo y resplandeciente. Más vivo que nunca.

Me dice David Julián, uno de los fundadores de Le Corps d’Ulan, la compañía teatral que ha logrado el milagro que “los sueños solo descansan al abrazo de lo vivo”. David es un buen director de teatro y como se ve también le gusta la literatura. Él y sus compañeros abrazaron un sueño y lo han hecho realidad. Solo nos queda agradecérselo y poner nuestro granito de arena para que ese sueño cale en la sociedad.

Ansiaba ver el “nuevo Montalvo” y aproveché un sábado para asistir al estreno de “Meninas”, una obra escrita por una joven de 24 años vecina de Villalba que había seguido los cursos de Le Corps. Vi el teatro completamente renovado. Hay nuevas butacas, el espacio del pequeño escenario, en el que tantas obras representó nuestra compañía familiar, se ha doblado y modernizado. Se han conservado señales valiosas del viejo estilo como la inolvidable taquilla y los decorados del techo, pero es ahora un teatro moderno y funcional.

Aplaudí la representación de Meninas: la historia, la puesta en escena, los efectos musicales y de iluminación. Todo impecable. La sierra está culturalmente viva, me dije, por este nuevo teatro, por estos jóvenes que lo hacen con ingenio y sabiduría. Puro teatro. Descubro que el Montalvo es ahora un universo que además tiene formación académica en teatro y danza. Tiene abiertas todas las puertas, todas las posibilidades.

Se acabó el aburrimiento. Ya tenemos un lugar para contar y que nos cuenten historias, para reír y para llorar, para regocijarnos en la verdad que hay en la ficción y en sus mentiras. El teatro Montalvo ha resurgido de sus cenizas… Tiene sus héroes, Le Corps d’Ulan. Tiene presente y futuro. Lo tiene si los que amamos la Sierra y amamos el teatro lo hacemos “nuestro”. Esta vez va en serio. No podemos volver a abandonarlo.

Antonio Saenz de Miera es el Presidente de la Asociación de Amigos del Guadarrama.

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Fuente: El Pais

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