Tras una larga jornada de protestas, cortes, incidentes y reivindicaciones por toda Catalunya, que a juicio de la Intersindical-CSC suponen “la segunda mayor huelga de los últimos 15 años sólo por detrás de la del 3-O”, el paseo de Gràcia ha sido el escenario del capítulo final de la huelga general de este 21 de febrero con una manifestación secundada por ANC, Òmnium y los CDR que ha congregado a 40.000 personas, según cifras de la Guàrdia Urbana.

El kilómetro que separa los Jardinets de Gràcia de Gran Via se ha llenado de estelades y pancartas exigiendo la excarcelación de los presos del procés, marcando el evidente carácter político de la manifestación. “Libertad presos políticos” e “independencia” han sido, de hecho, las proclamas más repetidas por los concentrados en paseo de Gràcia.





Sin embargo, las entidades han querido conservar la pátina social de toda la jornada y han dado el protagonismo de la cabecera a sindicatos y asociaciones sociales, dejando en segunda línea a los partidos políticos como JxCat, ERC y la CUP, que se han sumado a las movilizaciones de este jueves. En este sentido, en primera línea de la marcha se han situado representantes sindicales como Carles Sastre (Intersindical-CSC) o Ramon Font (Ustec), además de Tito Álvarez, cara visible de las protestas del sector del taxi en Barcelona.


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Esta doble alma de la manifestación se podía leer en sus dos cabeceras: “Tumbemos el régimen, lo volveríamos a hacer”, rezaba la política; “21-F huelga general, sin derechos no hay libertad”, apuntaba la social.

El exdiputado de la CUP David Fernàndez ha sido el primero en tomar la palabra desde el escenario de paseo de Gràcia con Gran Via: “Esta es una huelga para avanzar, una huelga contra el recorte de derechos del Estado español”, ha defendido. “La democracia está por encima de la ley, especialmente cuando ésta es injusta”, le ha seguido la historiadora Anna Sallés. “La huelga es uno de los instrumentos más poderosos que tenemos”, ha defendido la actriz Estel Solé, antes de que el periodista Martí Anglada llamara al soberanismo a movilizarse el próximo 6 de marzo en Madrid.





El departamento de Interior ha comunicado que se han producido “incidentes violentos” como quema de contenedores en Barcelona. En todo caso, la propia Conselleria ha concretado que los incidentes se han sufrido “al margen” de la manifestación principal.

La manifestación barcelonesa ha tenido su eco en Girona, Tarragona, Lleida y Tortosa, donde miles de personas también han censurado el proceso judicial del Tribunal Supremo contra los líderes independentistas.

En Tarragona unas de 9.000 personas se han concentrado delante del Ayuntamiento, desde donde ha comenzado la marcha reivindicativa hasta la Delegación del Gobierno. Como en el caso de Barcelona, la manifestación tarraconense incluía un doble mensaje: “Sin derechos no hay libertades” y “El derecho de autodeterminación no es delito”.

Los concentrados en la plaza Ricard Vinyes de Lleida
(Mercè Gili)

Entre 6.000 y 7.000 personas se han congregado, por su parte, en Lleida, en una marcha por los derechos sociales, laborales y nacionales que ha arrancado en la plaza Ricard Viñas para acabar frente a la Delegación del Gobierno en la capital del Segrià.





Manifestación en Girona
Manifestación en Girona
(Pere Duran / NORD MEDIA)

Por su parte, en Girona, unos 7.000 manifestantes han marchado hasta el Palau de Justícia en una movilización convocada por medio centenar de entidades. Interior ha informado que un grupo de manifestantes ha lanzado piedras contra la línea policial.








Fuente: LA Vanguardia

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