La elección de un candidato liberal al frente de la región alemana de Turingia gracias a los votos de la ultraderecha y los conservadores ha conmocionado al país y tensado las relaciones en el seno de la gran coalición. En una reunión de urgencia este sábado, la CDU y el SPD pidieron la elección inmediata de un nuevo primer ministro y defendieron el cordón sanitario fijado contra Alternativa para Alemania (Afd), que impide formar gobierno u obtener mayorías con los ultras.

La canciller, Angela Merkel, y la presidenta de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, ordenaron esta semana a los suyos dar marcha atrás en el apoyo del candidato liberal, mientras los socialdemócratas (SPD) protestaron ante lo que consideran un comportamiento inadmisible de sus socios de coalición. Los nuevos presidentes del SPD, Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken, pidieron que se convocara una reunión de crisis, que se celebró este sábado y exigieron la salida sin mayor dilación de Thomas Kemmerich, el jefe liberal del Ejecutivo de Turingia.

El comunicado que emergió de la reunión indicaba que “la elección del ministro presidente de Turingia con una mayoría que fue solo posible gracias a los votos de AfD es un incidente imperdonable”.

El pasado octubre se celebraron elecciones en Turingia, en el este de Alemania, y Die Linke, el partido de la izquierda ganó, aunque sin mayoría suficiente para formar gobierno. El partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo la segunda posición con un 23,4% de los votos. Desde entonces, la compleja aritmética electoral y el veto de los conservadores a formar mayorías ni con AfD ni con Die Linke había impedido formar un Ejecutivo regional. Kemmerich había anunciado el jueves su dimisión, ante la presión procedente de todas las formaciones, incluida la de su propio partido, así como de las protestas que tuvieron lugar en varias ciudades de Alemania.

Pero Kemmerich se atrincheró y este sábado seguía en su puesto sin que hubiera en el horizonte un calendario concreto de salida. Poco antes de conocerse el resultado de la reunión de la gran coalición, trascendió que Kemmerich dimitía, una decisión que la prensa alemana, citando a fuentes negociadoras, atribuyó a una exigencia del SPD.

La CDU y el SPD piden la elección de un nuevo primer ministro regional en Turingia y se muestran convencidos de la necesidad de celebrar elecciones regionales en un futuro próximo en este Estado del Este de Alemania. Descartan además la posibilidad de formar gobierno o mayorías políticas con AfD. “Esta es y sigue siendo la posición de los partidos de la coalición a todos los niveles”, añade la nota.

En la mañana de ayer se conocía además otra nueva víctima de la formación de Gobierno de Turingia. La canciller Merkel destituyó a Christian Hirte, comisionado del Gobierno para los antiguos territorios de la República Democrática Alemana, en el este del país. Hirte había escrito un tuit mostrando su satisfacción por la elección de Kemmerich. Se ha visto también truncada la carrera política de Mike Mohring, el líder de la CDU en Turingia, que permitió la votación de su grupo a favor del liberal y en el mismo sentido que AfD, en contra de las consignas de su partido en Berlín. Mohring ha mantenido su rebelión hasta el final, negándose a aceptar la convocatoria de elecciones.




Fuente: El país

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