A estas alturas nadie duda de que, salvo literalmente un milagro, los presupuestos de la Generalitat del 2019 no podrán aprobarse. A pesar de ello, la escenificación para certificar su defunción antes de que nazcan será larga, porque en la práctica nadie quiere cargar con la responsabilidad del fiasco.

Es en este contexto en el que cabe enmarcar la última maniobra del Govern de explicar el contenido de las cuentas en el Parlament, pero sin haberles dado luz verde previamente, para poder culpar de que no salgan adelante a la oposición por su negativa a respaldarlas.


Quim Torra comparecerá la próxima semana para dar cuenta de la elaboración del proyecto de presupuesto






El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en este sentido, comparecerá en el pleno de la próxima semana para dar cuenta de la elaboración del proyecto de presupuesto del 2019, según acordaron ayer la Mesa y la junta de portavoces del Parlament. La comparecencia, en la que intervendrá igualmente el vicepresidente y conseller de Economia, Pere Aaragonès, se producirá a petición propia, a pesar de que también se habían formalizado solicitudes en el mismo sentido de Cs, PSC y Catalunya en Comú, y llegará después de que las negociaciones que el Govern estaba manteniendo con los comunes hayan quedado paralizadas, en un escenario en el que el adelanto de las elecciones generales ante el rechazo de los partidos independentistas a las cuentas generales del Estado tampoco contribuye a facilitar el posible acuerdo.

La intención del Govern es defender la bondad de los nuevos presupuestos y poner en evidencia que si no pueden aprobarse no es porque él no los tenga a punto, sino porque quienes podrían apoyarlos prefieren rechazarlos. Es decir, el propósito es situar la carga de la prueba en el tejado de la oposición. “El Govern cree que el presupuesto es una herramienta importantísima y no abandona el camino de la aprobación, sino que deja la puerta abierta”, justificó Miquel Buch, conseller de Interior, que ayer ejerció las funciones de portavoz en la rueda de prensa posterior a la habitual reunión de los martes. “Lo que no puede hacer el Govern es renunciar a ello”, remachó, no sin admitir que este movimiento no implica en ningún caso, de todos modos, que piense aprobar previamente el proyecto y ni tan siquiera presentarlo después del debate al Parlament.






El PSC denuncia que el Parlament ha entrado en “parálisis” y se han suspendido 13 comisiones por el juicio

En el otro lado insisten en cambio en que el Govern lleve las cuentas ante la Cámara. Los comunes, con quien la Generalitat ha intentado pactar los presupuestos durante dos meses sin éxito, lamentan la “opacidad” con la que, según ellos, preparan los números en la Conselleria d’Economía. “Estamos a finales de febrero y aún no sabemos nada”, subrayó ayer la portavoz de Catalunya en Comú en el Parlament, Susanna Segovia.

El Govern no les ha facilitado aún la cifra global del presupuesto, ni les ha trasladado la “contraoferta” que aseguran tener lista para que el partido de Ada Colau vuelva a la mesa de negociación. Los comunes desconfían de las intenciones del Govern con los presupuestos y dudan de que la información que aporten en el Parlament cumpla con las exigencias que les plantearon desde el minuto uno para llegar a un acuerdo. En total, Catalunya en Comú pide una inversión extra de 1.700 millones de euros para financiar una serie de “medidas de mínimos”, además de subir el IRPF a las rentas altas y reformar el impuesto de sucesiones. Ayer mismo registraron dos proposiciones de ley en el Parlament para modificar estos impuestos, sobre los que JxCat y ERC discrepan.





El PSC, por su parte, también reclamó que el Govern presente el proyecto de presupuestos en el Parlament. La portavoz socialista en la Cámara, Eva Granados, fue más lejos y exigió la convocatoria de elecciones si Torra y Aragonès no logran aprobar las cuentas: “es lo que se hace en un país normal”.

Aparte del debate presupuestario, Granados también denunció la “parálisis” en la que ha entrado el Parlament desde que se inicio el juicio al procés. Según los socialistas, ya se han suspendido o aplazado trece comisiones y el pleno previsto para hoy y mañana se trasladó a la semana que viene para no coincidir con la huelga independentista del día 21.








Fuente: LA Vanguardia

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