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La gala de los 50 Best Restaurants elige a los mejores restaurantes del mundo | Estilo


Bilbao se ha convertido por unos días en capital gastronómica mundial. Con motivo de la entrega en la noche del martes en el Palacio Eskalduna de los premios 2018 a los mejores restaurantes del planeta, The World’s 50 Best, unos 350 periodistas y más de un centenar de chefs han desembarcado en la capital vizcaína para seguir el rastro del buen comer y el buen beber. Y no solo los establecimientos de alta gastronomía han sido objeto del radar foodie. Tascas, tabernas, mercados y hasta el museo icónico de la ciudad, el Guggenheim, han servido de altavoz de la cultura gastronómica vasca. Allí se celebró Food Meets Art, conversaciones entre artistas y chefs comisionadas por Marta Arzak, directora de Educación del museo (hija del gran Juan Mari Arzak), en las que participaron los chefs Massimo Bottura y Alain Passard, el arquitecto y diseñador italiano Giulio Cappelini y la artista portuguesa Joana Vasconcelos.

Banderolas colocadas en las farolas por toda la ciudad han recordado la cita de los llamados “Oscar de la gastronomía” y han dado la bienvenida a chefs y público. Incluso la estación de metro de Moyúa adquirió la apariencia de un restaurante. El fin de semana pasado se organizó una zona fan con puestos de comida callejera junto al río y al museo y los restaurantes bilbaínos se sumaron a la oferta gastronómica con precios especiales.

“Acoger este evento global es una enorme oportunidad”, declaró el diputado general de Vizcaya, Unai Rementeria, durante la inauguración de las jornadas 50 Best. “Como vizcaíno me siento orgulloso de que The World’s 50 Best Restaurants celebre aquí su gala anual. Eso ha pasado porque hemos querido que pase. Hay mucho trabajo detrás de este momento y muchas personas que han creído y se han volcado para que esto tan grande ocurra”, confesaba entusiasmado en euskera, inglés y castellano.

Desde la semana anterior hasta el mismo martes de la gala, la Diputación de Vizcaya ha tirado la casa por la ventana para mostrar las delicias de la tierra. La prensa internacional se irá con un maravilloso sabor de boca y varios kilos de más tras probar todo lo que Bilbao y el territorio vasco tiene que ofrecer a los turistas gastronómicos.

Ya se verán resultados el año que viene en las votaciones de la lista 50 Best, pues las celebraciones pasadas en Nueva York y Melbourne (Australia) han permitido a los expertos hacer rutas de tendencias gastronómicas. Tras muchas ediciones en Londres, la organización William Reed (promotora de los premios y de la revista Restaurant, germen del ranking) decidió mover sus galas. La de Bilbao es la primera en España y la ubicación ya se anunció el pasado año, durante la celebración en Barcelona del 15º aniversario de los premios, que reunió a los chefs número uno, entre ellos el cinco veces reconocido responsable de elBulli, Ferran Adrià

Etxebarri, Azurmendi, Nerua, Arzak, Elkano, Berasategui, Mugaritz… han sido focos de la acción estos días previos a la gala. Precisamente Mugaritz celebró el domingo su 20º aniversario, con una divertida y rocanrolera hermandad internacional de chefs. Y en el Basque Culinary, la primera universidad del mundo de ciencias gastronómicas, se abrió una exposición sobre tendencias de cocina y se celebraron las Chefs Talks, con charlas y talleres culinarios de cocineros y cocineras.

En ese escenario estuvo, al pie de unos fogones portátiles, la elegida este año como Mejor Cocinera del Mundo, la británica Clare Smyth. La titular del restaurante londinense Core, primera mujer del Reino Unido en ganar tres estrellas para un restaurante (durante su liderazgo del local de Gordon Ramsay), recogió el testigo de la premiada en 2017, Ana Ros, chef de Hisa Franko. Ambas son críticas con los premios específicos para mujeres, ya que “el talento no tiene género”, pero, según reconoció la cocinera eslovena, “ponen el país y el restaurante en el mapa”.

¿Habrá en el postBilbao más restaurantes vascos en los primeros puestos de la lista? Desde el origen de los premios han estado bien posicionados. Un ejemplo: el asador Etxebarri, que llegó al puesto 6 en 2017, entró en 2008 en el puesto 44. Mugaritz lleva una década entre los diez primeros. Entre los 50, están además Arzak (30) y Azurmendi (38), que fue premiado como restaurante sostenible. Hay tres más del 50 al 100: Nerua, Berasategui y, por primera vez en la lista, Elkano.

Del embajador culinario de Perú al kaiseki californiano

Kyle y Katina, de The Single Thread, premiado como The One to Watch. EL PAÍS

El lanzamiento de la lista de los mejores restaurantes del mundo genera cada año quinielas y apuestas sobre los ganadores. Hasta la noche de la gala, en plan gala del cine, el público y los medios no ven, a modo de goteo del 50 al 1, quién se lleva el premio a casa.

Sin embargo, hay galardones anunciados con antelación y no menos importantes que los top del listado. Son VIP en sí mismos. Es el caso del cocinero peruano Gastón Acurio, el mayor embajador que ha tenido la cocina de su país. Recibe el reconocimiento a toda una vida, a una carrera profesional que ha hecho de la reivindicación de la cocina social y de la valoración del cebiche el motor de su vida.

Acurio, que ha probado cómo la gastronomía puede ser cuestión de estado y herramienta de desarrollo económico, ya recibió el título de mejor chef de América en la división regional/continental de The World’s 50Best. Porque la marca 50 Best engloba premios específicos para América y Asia además de la lista general. Y otro listado emergente es su ranking de los 50 Mejores Bares.

Otro reconocimiento por adelantado, y muy meritorio, es el del restaurante-granja-hotel Single Thread, premiado como The One to Watch. Ubicado en Healdsburg, en el corazón de Sonoma, uno de los grandes territorios vinícolas de Estados Unidos, este “restaurante para no perder de vista” nació en 2017, como el proyecto personal de Kyle y Katina Connaughton. Ambos vivieron durante una larga temporada en Hokkaido (Japón), cuando Kyle se hizo cargo del restaurante nipón de Michel Bras. Luego pasaron por Reino Unido, donde el cocinero se encargó del laboratorio de ideas de Heston Blumenthal. Ahora, por fin realizan su proyecto propio: él en la cocina, ella encargada de los productos agrícolas. Su concepto, de la granja a la mesa, con ingredientes frescos de temporada, menús saludables (cocciones en crudo y realizadas en donabe, recipiente de los hervidos nipones ) y un sentido devoto y sensible de la hospitalidad (omotenashi), es la ejecución elegante y occidental de los principios del kaiseki, ritual gastronómico japonés expresado por ellos de una manera auténtica y profunda.




Fuente: El país

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