La Fiscalía italiana ha archivado las ocho denuncias que Juana Rivas ha presentado por maltrato contra su expareja, el italiano Francesco Arcuri, incluyendo las vinculadas a supuestos maltratos del padre a los dos hijos que tienen en común, ante la “inconsistencia” de estas acusaciones y la falta de pruebas.

La justicia italiana ha unificado en un solo procedimiento las distintas denuncias que se han ido produciendo en el periodo de tiempo comprendido entre 2016 hasta finales del año pasado, según consta en el escrito de archivo del fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press y que ya ha sido recurrido por la defensa de Juana Rivas.






Juana Rivas no ha podido probar ninguna de las acusaciones de maltrato

La decisión de la justicia italiana se basa en “la falta de consistencia” de las denuncias, en las que no se ha podido probar ninguna de las acusaciones de maltrato y se apoya en gran medida en el informe elaborado por la perito judicial en el proceso sobre la custodia de los niños seguido en el Tribunal de Cagliari, en el cual se le define a Arcuri como “un padre cariñoso que cuida a sus hijos” y se hace hincapié en el “grado de manipulación” ejercida por la madre respecto a su hijo mayor.

El pasado mes de marzo la Justicia italiana concedió en exclusiva la custodia de los dos hijos de Juana Rivas a Francesco Arcuri- El juez que llevaba el caso civil en primera instancia en el Tribunal de Cagliari, en la isla de Cerdeña,decidió también que la granadina podrá ver a sus hijos un fin de semana de cada dos si vive en Italia, o uno de cada cinco si vive en España. Los niños viven con el padre desde agosto de 2017 en el municipio italiano de Carloforte, en la isla de San Pietro, en el sur de Cerdeña.

Concentración frente al Ministerio de Justicia en apoyo de Juana Rivas
(Emilia Gutiérrez)






Por su parte, la Audiencia de Granada recientemente confirmó la pena de cinco años de prisión para Juana Rivas por sustracción de menores, después de que hace dos veranos permaneciera un mes en paradero desconocido con sus dos hijos incumpliendo las resoluciones judiciales que le obligaban a entregárselos al padre, el italiano Francesco Arcuri. En la sentencia, el tribunal estima parcialmente el recurso de Rivas en lo referido a la indemnización que debe abonar a su expareja por daño moral, que rebaja de 30.000 a 12.000 euros.

Además de los cinco años de cárcel, Juana Rivas fue condenada a seis años de inhabilitación para la patria potestad de sus dos hijos y el fallo confirmado por la Audiencia la obligaba también a pagar las costas procesales, incluidas las de la acusación, y a indemnizar a Arcuri, condenado en 2009 en España por maltrato y al que ella volvió a denunciar en 2016.


La Audiencia de Granada ha condenado a cinco años de prisión a Juana Rivas por sustracción de menores









Fuente: LA Vanguardia

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