La alarma y la sorpresa se han extendido a partes iguales por Hondarribia (Gipuzkoa) desde el martes. Ese día, dos chicas que paseaban por la zona de las marismas de Amute alertaron a la policía de que se habían topado con un reptil de gran envergadura, al que sacaron una foto. Tras el análisis del servicio forestal y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, la imagen disparó todas las alertas poniendo en marcha un gran operativo de búsqueda. El animal era una víbora de Gabón, una de las serpientes más peligrosas del mundo y cuya mordedura resulta mortal en pocos minutos.





Las vallas cortando el acceso a la zona y las trampas instaladas han sido sin embargo retiradas esta mañana. La víbora no existió y se trató sólo de una broma pesada de las dos chicas, un bulo que se ha descubierto después de analizar el fondo de la imagen tomada por una de ellas y corroborar que no se corresponde con el humedal en el que dijeron verla. La implicada ha confesado la falsedad de su testimonio.


Presentó una foto falsa

La mujer que aseguró haber visto una víbora de Gabón ha confesado que se lo inventó

En un primer momento los agentes que le tomaron declaración dieron credibilidad a su relato tras comprobar que efectivamente la imagen no había sido bajada de internet, sino que había sido hecha con el mismo teléfono. Por este motivo, se inició un dispositivo de emergencia para acordonar la zona y evitar el acceso de peatones al lugar en el que supuestamente estaba el ofidio, una especie potencialmente peligrosa cuyo veneno puede matar a una persona.

La Policía contactó con el servicio foral de guardas forestales y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, cuyo servicio de Herpetología se hizo cargo de la búsqueda del reptil mediante rastreos de la zona y la instalación de trampas para su captura. Paralelamente, el asunto saltó a la luz pública y numerosos grupos de whatsapp comenzaron a circular la supuesta fotografía de la víbora, con mensajes que alertaban sobre su peligrosidad y comentarios sobre los colmillos de la serpiente, que en los ejemplares adultos pueden llegar a medir cinco centímetros de largo.






la fotografía del supuesto reptil rápidamente empezó a circular por whatsApp

No obstante, las labores de búsqueda resultaron estériles lo que, unido a las dudas existentes sobre las diferencias del paisaje en el que supuestamente estaba el animal y el fondo de la fotografía, han terminado por poner en evidencia la falsedad de la denuncia formulada por la mujer, que ha terminado confesando los hechos y que podría ser imputada por la posible comisión de un delito penal, han confirmado a EFE fuentes del caso.








Fuente: LA Vanguardia

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