La familia de las tres personas fallecidas en una de las piscinas del complejo turístico Club La Costa World en Mijas (Málaga), cree que las circunstancias de lo ocurrido fueron “anormales”. “Algo extraordinario tuvo que pasar, porque eso no debería haber sucedido”, ha afirmado esta mañana su abogado y portavoz, Javier Toro. Lo ha hecho a pocos metros del recinto donde el pastor británico Gabriel Diye, su hijo Emmanuel Diye y su hija Comfort Diye perecieron ahogados al mediodía del pasado martes 24 de diciembre. El letrado ha apuntado que quieren aclarar las circunstancias y no descartan iniciar una investigación paralela. “Lo sucedido es muy improbable y creemos que tiene que haber más causas que solo un accidente”, ha dicho Toro. “Algo hizo que se vieran arrastrados hacia el centro de la piscina”, explicó la madre y esposa de los fallecidos, Olubunmi Diya, en un comunicado enviado anoche.

La Guardia Civil aseguró ayer que la muerte del hombre y los dos menores se trata de un “trágico accidente”. Los resultados de su investigación -a raíz de las declaraciones de la madre y la hermana de los fallecidos (realizadas el jueves), así como de empleados del alojamiento y testigos- sirvieron para hacer una reconstrucción de los hechos que apuntaba a ello. Para el instituto armado, la causa que originó el fatal desenlace fue “la falta de pericia de las víctimas al nadar cuando se introdujeron en una zona profunda donde no hacían pie”. Pero es precisamente una idea que también rechaza la familia. En el documento enviado ayer noche aseguran que no han declarado que sus familiares no supieran nadar. “Ha debido haber algún problema de interpretación o en la traducción, porque ni la madre ni la hija dijeron eso”, ha subrayado Toro, que ha aclarado que la mujer es la única que no sabe nadar y, por eso, no se lanzó al agua para intentar un rescate.

“Tuvo que pasar algo, quizás hubo algún problema en el sistema de succión, en la forma de la piscina que es cóncava… una serie de cosas que habrá que investigar con un ingeniero, porque no es normal que tres personas se ahoguen en un resort turístico”, ha insistido el abogado, que dice confiar en “la justicia y la Guardia Civil” pero que espera recibir información del instituto armado y sus conclusiones para dar los próximos pasos. “Si hubiera habido algún socorrista no estaríamos hablando de este triste suceso”, ha añadido el letrado, del despacho Sánchez & Toro con sede en Fuengirola.

La empresa propietaria del Club La Costa World emitió esta mañana un breve comunicado haciéndose eco la información de la Guardia Civil que apuntó a un accidente. “Se ha confirmado que la piscina funcionaba normalmente y no había problemas de ningún tipo”, han asegurado y no han comentado la versión de la familia.

En el escrito enviado anoche, Olubunmi Diya subraya que “ningún miembro de la familia realizó práctica alguna que pudiera entrañar un riesgo y que en todo momento se siguieron las indicaciones existentes en la zona de la piscina para hacer uso de estas instalaciones”. En el recinto hay carteles en español e inglés explicando las normas de uso y el aforo de la piscina: 89 personas. A su lado hay otra, mucho más pequeña, con capacidad para 11 menores de 6 años y que también cuenta con información sobre qué se puede o no hacer en ella.

Diya asegura que tanto los dos menores como el padre de familia “accedieron a la piscina haciendo uso de las escaleras”. Sin embargo, “algo hizo que se vieran arrastrados hacia el centro de la piscina”. Es precisamente la zona con mayor profundidad, dos metros, según se puede observar en las marcas rojas escrita en el bordillo de la pileta “y desgraciadamente no pudieron salir con vida”.

Diya explica también que la familia al completo estaba presente en el momento del accidente “y los menores no estaban desatendidos”. “Mi marido accedió a la piscina por las escaleras de la piscina intentando socorrer a sus hijos mientras yo fui a solicitar ayuda a los apartamentos colindantes”. Pero no sirvió de nada. “Cuando accedieron a la piscina los responsables del Club La Costa se encontraron los tres cuerpos bajo el agua de la misma”, algo que confirmaron desde la empresa propietaria del complejo turístico y la Guardia Civil. Aunque los trabajadores les practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, no pudieron hacer nada por su vida.

“Pienso que funcionó algo de manera incorrecta en la piscina que provocó dificultades para nadar a ellos en ese momento. Las investigaciones continúan por parte de la Guardia Civil de Mijas para concretar qué sucedió y no se ha informado de las conclusiones todavía a la familia”, prosigue el texto firmado por la viuda de Gabriel Diya. La tarde del 24 varios miembros del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil revisaron el sistema de depuración, pero no encontraron irregularidades, según informó este cuerpo de seguridad, que también confirmó que la autopsia había revelado que las tres personas fallecieron por ahogamiento y sin ningún síntoma de intoxicación o presencia de golpes en sus cuerpos.

Diya, que volaba hoy a las 15.30 de la tarde hoy junto a su hija de vuelta a Londres, terminaba su comunicado solicitando “encarecidamente” que se respete la privacidad de la familia “en estos momentos de profundo duelo”.

 

 




Fuente: El Pais

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