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La extinción de los lagartos gigantes altera los ecosistemas de Canarias | Ciencia


Lagarto gigante de Gran Canaria. PEDRO JORDANO / EPV

La reducción de lagartos gigantes en Canarias está trastornando los ecosistemas de las islas, según una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Estos animales son frugívoros —se alimentan de frutos— y contribuyen a dispersar las semillas de las plantas. Por lo tanto, su extinción comprometería la supervivencia de flora que solo existe en esa región del mundo.

“Estamos perdiendo unos jardineros muy efectivos”, asegura Alfredo Valido, director del proyecto de investigación de la Estación Biológica de Doñana del CSIC. La orijama es un arbusto endémico de las islas Canarias que depende exclusivamente de estos lagartos para dispersar sus semillas. El estudio, publicado en la revista Journal of Ecology, revela que la extinción de estos animales ha provocado una reducción en la conectividad y las características genéticas de las poblaciones de plantas.

Valido señala que la desaparición de los lagartos gigantes tendría repercusiones en la vegetación. Sin embargo, no cree que la orijama vaya a desaparecer a corto o medio plazo. “En el Amazonas hay árboles cuyos dispersores desaparecieron hace 500 años”, explica.

La extinción de los lagartos gigantes tiene su origen hace 2.600 años, con la llegada de los primeros colonizadores a las islas y, sobre todo, de especies invasoras asociadas a los humanos, como los gatos o las cabras asilvestradas. Valido afirma que la solución para evitar la extinción de los lagartos es acabar con las especies que se los comen,al menos en las zonas protegidas. En el caso de los gatos, que son nocturnos, propone tender trampas. En cuanto a las cabras, considera que habría que dispararlas, porque es prácticamente imposible capturarlas en zonas con acantilados: “Es muy arriesgado”.

El director del departamento de Sanidad y Anatomía Animal en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, Manel López, señala que lanzar dardos anticonceptivos a las cabras podría ser una solución. No obstante, reconoce que lo ideal sería anestesiar con un dardo al animal y después ponerle el fármaco: “Esta es la forma de asegurarse de que la dosis entra al completo en el ejemplar y de poder ponerle un identificador”. El profesor de la Autónoma señala que, en el caso de los gatos, es primordial hacer campañas de esterilización de gatos.

Los lagartos cada vez son más pequeños

Los lagartos que quedan en las islas cada vez son más pequeños. Valido explica que si en Tenerife antes había ejemplares de medio metro de longitud sin contar la cola, ahora los que hay son como máximo de 14 centímetros. Los investigadores señalan que esto influye en cómo dispersan las semillas: a medida que disminuye el tamaño de los lagartos, el territorio en el que las esparcen es menor.




Fuente: El país

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