Las fuertes tormentas que cayeron durante la tarde sobre los Alpes no solo provocaron el caos en la 19ª etapa del Tour sino que también modificarán el último asalto a la montaña de esta edición de la ronda gala. La 20ª etapa, que inicialmente era de 130 kilómetros con el Roselend, el Longefoy y la subida final a Val Thorens ha sufrido a la fuerza modificaciones que obligan a recortarla.

Así, la última etapa de montaña previa al paseo triunfal por París será finalmente de 59 kilómetros y suprimirá la ascensión de salida al Cormet de Roselend debido a que, tal y como ha comunicado el Tour de Francia, sus carreteras han quedado impracticables y existe incluso el riesgo de desprendimientos durante la subida.

Se partirá de Albertville y se mantiene la llegada con final en alto, pero será la única subida de la jornada, casi una etapa unipuerto que allana las posibilidades de echar el cerrojo definitivo al amarillo que Egan Bernal ha conquistado tras su ataque en el Iseran y la posterior anulación de la etapa.




Fuente: La Razón

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