El dolor de espalda es la causa más frecuente de baja laboral en España. Esta patología, junto con las lumbalgias, los problemas en articulaciones, los esguinces y las torceduras de pies o tobillos, provocan que a diario muchos trabajadores no acudan a su puesto de trabajo. Es en ese momento cuando se pone en marcha un sector clave dentro del campo de la Medicina que permite que el trabajador vuelva a la rutina o que, al menos, tenga las menores molestias posibles. Se trata de la Traumatología laboral, en el que se encuadra un elevadísimo número de profesionales sanitarios, que van desde médicos de centros asistenciales, médicos especialistas, personal de enfermería, fisioterapia y terapia ocupacional.

A estos profesionales les debemos que los trabajadores puedan recuperarse en el menor tiempo posible, pero siempre con las máximas garantías de salud. Según datos de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, la recuperación media de una lesión traumatológica por contingencia profesional en 2018 fue de 35,73 días, frente a los 63,85 de una contingencia común. Sencillamente la mitad.

Su buen hacer también consigue ahorrar en recursos asistenciales y sanitarios. Las cifras demuestran que los profesionales dedicados a la Traumatología laboral ahorraron en 2018 más de 29 millones de días, 1.363 millones a las mutuas y más de 1.040 millones de euros a las empresas. Y todo por su dedicación y esfuerzo por conseguir que cualquier persona desarrolle su vida personal y profesional con normalidad.

Muchos de estos profesionales se dieron cita hace unos días en La Granja, en la provincia de Segovia, cuando acudieron a la XIX Congreso de la Sociedad Española de Traumatología Laboral, Setla. La cita anual batió todos los records de participación hasta la fecha, ya que contó con más de 500 profesionales inscritos.

El encuentro sirvió para transmitir conocimientos en los campos científicos y académicos, gracias a mesas de debate, ponencias y conferencias. Pero también gracias a los talleres prácticos, en los que se trataron, por ejemplo, nuevos métodos de trabajo como la ecografía, una técnica de diagnóstico con ultrasonidos que permite formar una imagen de la estructura anatómica y que, poco a poco, se está imponiendo en las consultas. “Será en un futuro para los médicos asistenciales algo así como el fonendoscopio”, explicaba Fernando García de Lucas, presidente de esta edición del Congreso.

García de Lucas lo sabe bien. Gran profesional traumatológico y subdirector general médico de Fremap, ha estado volcado estos días en conseguir que ese medio millar de profesionales aprendiera, disfrutara, pero también que se conociera, porque, como dice, “es ese carácter transversal del congreso lo que lo hace único frente a otras sociedades que sólo se centran en un campo”.

Por eso, no hay que olvidar que debemos mucho a los profesionales que se dedican a la Traumatología laboral. Porque nos curan y nos ayudan a recuperarnos en nuestro día a día. A todos ellos, gracias.




Fuente: La Razón

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