Si la Phalaenopsis Gigantea fuese una persona podría dedicarse al baloncesto. Porque, como su propio nombre indica, esta orquídea tiene un tamaño descomunal. Tanto, que sus hojas pueden alcanzar un metro de largo por medio de ancho. Sus características hacen que, en su lugar de origen, la llamada Montaña del Tigre —ubicada al norte de la isla de Borneo— sea conocida como orejas de elefante. “Para quienes están acostumbrados a las orquídeas de supermercados o floristerías, esta es como un monstruo enorme”, cuenta Manuel Lucas director botánico del Orquidiario de Estepona (Málaga). “Tras ella podría esconderse perfectamente un niño”, añade el especialista.

La planta se muestra más radiante que nunca: sus llamativas flores estarán abiertas hasta mediados de este mes. Está en su etapa adolescente y es la primera vez que florece en tierras malagueñas. Supone una oportunidad única para conocer otras de sus muchas rarezas. Entre ellas, el crecimiento de sus flores de manera pendular: se desarrollan flácidas en dirección al suelo. Sus compañeras de especie lo hacen siempre hacia arriba con fuerza, “pero esta lo hace al revés con flores bonitas y fragantes”, explica Lucas, al que el aroma de esta planta le recuerda a la colonia Nenuco. De color amarillo pálido y franjas de rojo granate, atrae las miradas de las 5.000 personas que, de media, visitan estas instalaciones al mes. En sus 1.000 metros cuadrados se pueden admirar más de 4.000 ejemplares de 1.500 especies de orquídeas diferentes. En todo el planeta hay entre 25.000 y 30.000 variedades de esta planta.

La ‘Phalaenopsis Gigantea’, en el Orquidiario de Estepona. García-Santos

la Phalaenopsis Gigantea es también muy especial en sus cuidados. Requiere una delicadeza extrema para su correcto desarrollo y, por eso, no siempre está a la vista. Cuando los días amanecen fríos, el equipo del centro la mantiene en un lugar recogido y solo la exhibe en el momento en que se dan las condiciones adecuadas. Más de 16 grados de temperatura y una humedad relativa superior al 80% son algunos de los requisitos mínimos para que esta orquídea se sienta a gusto. “Es muy sensible al frío y hay que cuidarla bien”, añade Manuel Lucas, quien explica que aunque solo es posible admirar una, en el centro existen otros ejemplares más jóvenes a los que aún quedan años de desarrollo para florecer.

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Durante las próximas semanas, otro centenar de orquídeas acompañarán con sus flores a las de su hermana gigante del centro botánico de Estepona, que a finales de marzo cumple su cuarto aniversario. Los ejemplares de Anselia africana —que aquí aún se transportan con una mano pero que pueden llegar a pesar más de una tonelada— aportarán matices pálidos procedentes de la sabana, los de Cymbidium insigne tonos pasteles que parecen salidos de una marina de Sorolla y la Euanthe sanderiana se lucirá multicolor. En breve, alrededor de la Semana Santa, llegará una de las más curiosas: la Fredclarkeara after dark, con flores negras rematadas con un pequeño botón rojo en su centro. Una absoluta rareza en el mundo vegetal.

Manuel Lucas advierte, eso sí, que en el mundo de las orquídeas las fechas son siempre relativas. “No cuentan con un certificado que diga exactamente qué día van a florecer o por cuánto tiempo”, afirma. Son las condiciones climáticas las que influyen en que las diversas especies adelanten o retrasen su floración. Para ello es también importante “interpretar su lenguaje” y establecer en cada momento las mejores circunstancias de riego, luz, temperatura o humedad. Una labor que realiza un equipo de cuatro personas con más de dos décadas de experiencia que él mismo lidera. Y que no es “nada fácil” teniendo en cuenta, además, que cada una de las especies de orquídeas existentes en Estepona —que proceden de diversos puntos del planeta— requieren una “interpretación diferente”. Es decir, unos cuidados específicos que, “si los haces bien, luego te regalan preciosas floraciones”, subraya Lucas. “Es un mundo sumamente complejo, pero bellísimo”, concluye el director botánico del centro.

Un espacio de referencia

El Consejo Europeo de la Orquídea, institución botánica compuesto por 40 expertos de todos los países de la Unión Europea, se reunirá el próximo día 15 en Estepona. Será la primera vez que el encuentro se celebra en España e irá acompañado de numerosas actividades. Toda la semana que va del día 11 al 17 se celebrarán charlas, talleres, cursos prácticos de pintura o fotografía botánica y salidas al campo para conocer especies de orquídeas silvestres, de las que en España hay cerca de un centenar. “Y también habrá opción de adquirir algunas variedades muy diferentes a las de cualquier establecimiento común”, avisa el responsable del orquidiario esteponero, Manuel Lucas.




Fuente: El país

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