La dermatitis atópica es una enfermedad que afecta de 2% a un 7% de la población adulta y hasta al 10-20% de la población infantil. A pesar de su frecuencia, durante años se ha considerado una enfermedad cutánea sin importancia. Sin embargo, la calidad de vida de estos pacientes se puede ver seriamente perjudicada debido a los síntomas crónicos que sufren algunos pacientes y por el desconocimiento de la población en general que puede conducir a la estigmatización de quienes padecen este trastorno. Por este motivo, pacientes y dermatólogos se unen este día para visibilizar la enfermedad en su Día Nacional, el 27 de noviembre.

En torno a un millón y medio de personas adultas sufren esta enfermedad en España. Se trata de una enfermedad inmunitaria e inflamatoria sistémica crónica o crónicamente recurrente que, a menudo, va asociada a otras patologías atópicas, como el asma, la rinoconjuntivitis alérgica o las alergias alimentarias, entre otras. Los principales síntomas son el intenso picor, la piel seca, aparición de eccemas, heridas que pueden supurar, ardor, escozor y engrosamiento de la piel como consecuencia del uso continuado de corticoides.

“A pesar de que un alto número de personas y niños tienen esta enfermedad, todavía es una gran desconocida. Queremos que la población en general entienda los retos a los que se enfrentan los pacientes y derribar mitos como el de que es una enfermedad contagiosa o que puede curarse simplemente aplicando cremas”, señala el presidente de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA), Jaime Llaneza.

No obstante, desde la Academia Española de Dermatología y Venereología se quiere transmitir el mensaje de que, aunque esta enfermedad no tiene cura, existen cada vez más tratamientos para estos pacientes. “Estamos viviendo una revolución terapéutica en la dermatitis atópica cuya auténtica importancia la comprobaremos en unos años. Conocemos mejor los elementos clave en la patogenia de la enfermedad y tenemos, por primera vez en la historia, fármacos que son capaces de bloquearlos de forma específica, incrementando tanto la eficacia como la seguridad con respecto a los fármacos previos. Sin embargo, tal y como ocurrió hace una década en la psoriasis, los avances parecen de momento limitados a los pacientes con las formas más graves de dermatitis atópica”, ha señalado el Dr. José Carlos Moreno, responsable en la AEDV de la relación con las asociaciones de pacientes y presidente de honor de esta Academia.

Uno de los problemas más molestos que conlleva esta enfermedad es el picor, lo que genera que los pacientes sean incapaces de controlar el rascado, lo que les genera heridas, algo que, durante los brotes, hace que la piel pueda infectarse. La mejor manera para aliviar el rascado es combatir de forma eficaz la dermatitis, insiste el Dr. Moreno, por ello, los pacientes y sus familiares no deben tener miedo en emplear tratamientos antiinflamatorios tópicos –corticoides, inhibidores de la calcineurina– o incluso sistémicos recomendados por su dermatólogo. El empleo de emolientes o hidratantes puede mejorar el prurito, aunque en ocasiones se toleran mal en las áreas muy activas, pero son necesarias.

La atención especializada a estos pacientes es fundamental, ya que los síntomas no controlados de esta enfermedad pueden derivar en un importante deterioro de su vida. “Un 84% de los pacientes tienen afectado su sueño debido al picor y un 79% se despierta durante la noche por este motivo. Esta falta de descanso afecta al rendimiento laborar y puede provocar irritabilidad en el paciente”, explica Jaime Llaneza. Además, la dermatitis atópica afecta en gran medida a la esfera psicológica y emocional de quienes la padecen y de su entorno laboral. “Algunos pacientes sufren vergüenza por su aspecto, junto con ansiedad y frustración. Los enfermos con formas graves de dermatitis atópica tienen una mayor tendencia a la ansiedad, depresión e incluso pueden llegar a tener ideas suicidas. Los familiares también sienten impotencia por no poder aliviar a su ser querido”, afirma el presidente de AADA.

Por su parte, el Dr. Moreno quiere insistir en la idea de que “la dermatitis atópica es algo más que un eccema, es una de las enfermedades que más deteriora la calidad de vida de los pacientes y su entorno familiar”. Para fomentar la información y la concienciación sobre esta enfermedad, desde esta asociación se han organizado diversas actividades en la Comunidad de Madrid. Así, se ha inaugurado una exposición de arte que refleja diversos aspectos de la dermatitis atópica grave, una caminata por el municipio de Sarracines, englobada dentro del ‘Camino de Cervantes’, que organizó el pasado domingo el Hospital Universitario de Torrejón (Madrid) y hoy día 27 se ha celebrado una jornada en Madrid, en el Centro Comercial La Vaguada, donde se ha dado información sobre la enfermedad.




Fuente: La Razón

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