Tras un proceso de debate intenso, la CUP ha decidido esta tarde rechazar su participación en las próximas elecciones generales. De este modo, los cuperos repiten el posicionamiento que tomaron en 2011, 2015 y 2016 y se limitarán a su actividad política en el Parlament y en el ámbito muncipal. Las CUP ya descartó hace unas semanas concurrir a los comicios europeos, pero si bien en aquella ocasión la militancia admitía durante el debate que había pocas posibilidades que la formación se presentara, en esta ocasión ha habido más división a la hora de abordar la cuestión.

Al finalizar la reunión, la portavoz del secretariado nacional de la CUP Mireia Boya ha dado cuenta de los resultados en las asambleas territoriales plenarias: 20 votos a favor, 37 en contra y 4 abstenciones. “La militancia de la CUP considera que nuestra participación en las elecciones españolas del 28 de abril no es prioritaria”, ha afirmado Boya, al tiempo que ha subrayado que no se dan las “condiciones necesarias” para presentar una candidatura “rupturista y transformadora” en Madrid.En este sentido, la portavoz ha remarcado que pondrán el foco en los próximos comicios municipales y que en vista de los resultados de hoy, la CUP ha decidido emprender “otras acciones políticas”, que se concretarán en otro consejo político el 23 de marzo.





No obstante la izquierda independentista y anticapitalista podría contar con una nueva coalición que la represente en el Congreso. Tal y como avanzó este diario, Poble Lliure, partido político que apoya a la CUP y junto a Endavant una de las dos organizaciones más influyentes, estudia impulsar una coalición al margen de la CUP para así presentarse a las elecciones generales. Poble Lliure reunirá su consejo nacional a más tardar el martes 12 de marzo. Allí será la militancia la que juzgue la viabilidad e idoneidad de la iniciativa, que podría recoger buena parte de los votos que hubiera podido reunir la CUP.


Incógnita

Está por ver si con el descarte de la CUP el independentismo es capaz de movilizar a sus votantes como lo hace en las elecciones autonómicas

Con todo, los cuperos seguirán reforzando su perfil municipal y su papel en el Parlament. La decisión de hoy cierra la puerta a un nuevo frente político en el que los partidarios a ir a Madrid pretendían “bloquear la gobernabilidad” en España en la medida de lo posible para reivindicar el derecho a la autodeterminación, el fin “de la represión” y la defensa de los derechos sociales.

El no de la CUP deja algunas dudas, puesto que está por ver si el independentismo será capaz de movilizar a sus votantes como lo hace en las últimas elecciones autonómicas sin la participación de los anticapitalistas. Así, por ejemplo, en el 2017, en los comicios para escoger a los representantes en el Parlament de Catalunya, las tres formaciones independentistas superaron los dos millones de votos; en cambio, en el 2016, en las votaciones celebradas para el Congreso, ERC y CDC superaron por poco la cifra de 1.100.000. Por tanto, se estiman que hay unos 900.000 votos que se quedan en el limbo.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: