Para las ya anunciadas movilizaciones para los días 12, 16 y 21 de febrero en Catalunya y 16 de marzo en Madrid, la CUP ha reclamado un plus y ha apelado “a la desobediencia civil y popular masiva” como forma de protesta ante el juicio del 1-O. Los anticapitalistas son parte en la organización de estas manifestaciones, pero Carles Riera, diputado de la CUP, ha puesto el acento en huelga general convocada por la Intersindical-CSC para el día 21 de febrero, que ha reclamado que emule “la jornada de lucha del 3 de octubre” de hace dos años, cuando miles de personas salieron a la calle para protestar por la violencia policial del 1-O. Y para garantizar su éxito, en rueda de prensa ha hecho un llamamiento “para que se organicen comités de huelga en todos los barrios, pueblos y ciudades del país, base del movimiento que tienen que conseguir parar todo el país” el día 21.





Riera ha afirmado que el soberanismo entra en un nuevo ciclo “que tiene que empezar ya el día 12”, cuando están previstas movilizaciones en Barcelona, Tarragona, Girona, Lleida y Tortosa coincidiendo con el inicio de la vista oral. Pero ha pedido autoorganización popular ante “la falta de voluntad y capacidad” del Govern y del Parlament “para hacer una defensa efectiva y eficaz” de los derecho sociales, civiles, laborales, económicos, políticos, incluido el derecho a la autodeterminación. Con todo, el cupero ha solicitado que estos comités de huelga se formen ya para afrontar la jornada el día 12 de febrero como previa al día 21.


La CUP apela “a la desobediencia civil y popular masiva” como forma de protesta ante el juicio del 1-O

Según Riera, la mejor defensa contra los juicios y “la represión” es la desobediencia civil. Pero la CUP considera esencial la conformación de estos comités para que la huelga general prevista para dentro de trece días tenga un éxito: “es una tradición y una necesidad que cuando hay una huelga general de verdad, que pare todo el país, con un precedente el día 12, estos comités tienen que trabajar desde ahora”. Riera ha evitado hablar de piquetes y ha subrayado que estos comités son “estructuras populares abiertas a todas las fuerzas sociales, sindicales y políticas que impulsan la huelga y todas las movilizaciones que esto comporta”, ha añadido. “Ya tenemos la lección aprendida de qué es lo que hay que hacer para que una huelga funciones”, ha apostillado, al tiempo que ha demandado que se creen también estos comités en todos los centros de trabajo y en todas las empresas.





La rueda de prensa ha servido también para presentar un manifiesto, “Lo volveríamos hacer”, en el que la CUP y varias organizaciones de la izquierda independentista reafirman su compromiso con la desobediencia civil para defender los “derechos básicos”. Montse Venturós, alcaldesa inhabilitada de Berga, ha sido una de las encargadas de leer un texto que anima nuevamente a la movilización para hacer posible una “huelga general masiva” y que denuncia que lo que se juzgará a partir del 12 de febrero es una “causa general” y los “derechos colectivos”. “Porque somos conscientes de que cuando el estado sube el tono de la represión nadie queda al margen, hacemos un llamamiento a la movilización para denunciar este proceso político, exigir la liberación inmediata de los prisioneros y prisioneras políticas y el libre retorno de todas las personas exiliadas, y exigir también el final de todos los procesos judiciales políticos que más allá de los miembros del gobierno y portavoces de las organizaciones de la sociedad civil encarcelados, afectan a miles de personas anónimas en nuestro país”, apunta el documento.








Fuente: LA Vanguardia

A %d blogueros les gusta esto: