Todos los bancos del Ibex, salvo Bankinter, perdieron accionistas el año pasado. En conjunto, el número de inversores de las entidades cayó un 3,2%, hasta 5,90 millones, desde los 6,10 millones de cierre de 2018. El ejercicio 2019 se caracterizó por la extrema volatilidad del sector, que terminó de forma mixta en Bolsa, aunque predominaron las pérdidas. Santander se dejó un 0,79%; Bankia, un 21,90%; CaixaBank, un 8,38% y Bankinter, un 2,52%. Por el contrario, BBVA se anotó un avance del 13,17% y Sabadell subió un 6,68%.

Santander perdió el 3,5% de su base de inversores, tras perder 145.396 accionistas y quedarse con 3,99 millones desde los 4,13 millones. Pero este descenso se debe a un cambio de estrategia en la política de productos del banco. La cuenta 1,2,3, artífice de la escalada en su número de socios, debido a que con ella se entregaba de regalo una acción del banco. Pero este producto se guardó en el cajón de los comerciales de las sucursales durante el año pasado. 

La cuantía de accionistas de Santander se disparó desde los 3,2 millones de junio de 2015, porque en mayo de ese año lanzó en España su producto estrella en Reino Unido, la mencionada cuenta 1,2,3, con una rentabilidad del 3% anual para saldos de 3.000 a 15.000 euros, a cambio de una gran vinculación, como la nómina, varios recibos domiciliados y compras con la tarjeta. La entidad se empleó a fondo para que la mayor parte de sus clientes se pasaran a la nueva cuenta. El bonus track era que los ahorradores recibirían además una acción del banco. Esto propulsó el número de socios del banco.

Pero la cuenta fue reduciendo su atractivo a medida que Santander bajaba el importe máximo que disfrutaba de esa remuneración. De los 15.000 iniciales pasó a los 10.000 en diciembre de 2017, umbral para el que anunció una reducción hasta los 6.000 euros en abril de 2018. En octubre de ese ejercicio, anunció que el importe máximo remunerado se quedaría en 1.000 euros, debido a la política de tipos cero impulsada por el Banco Central Europeo y el retraso en la normalización de la política monetaria de la institución. Ya en junio se notó la reducción del número de accionistas. El último movimiento fue el pasado noviembre de 2019, cuando anunció que dejaría de remunerar por completo la cuenta.

Bankia redujo su cantidad de accionistas un 5,8% en 12 meses, hasta 173.949 a medida que continuó el proceso de devolución de acciones que inició la entidad en 2016 a los pequeños ahorradores que acudieron a su Oferta Pública de Suscripción (OPS) en 2011 tras las pérdidas acumuladas. La base inversora de BBVA también se redujo un 3,2%, hasta 874.148  accionistas.

CaixaBank cerró 2019 con 578.123, un 1,7% menos que a cierre de 2018, mientras que Sabadell   se quedó estable con un 235.034 socios, al apuntarse una casi inapreciable pérdida de 489  accionistas, equivalentes al 0,2%. Bankinter cierra la tabla con 55.358 accionistas, lo que supone una mínima ganancia del 0,4% (236 inversores).

En el análisis trimestral –desde cierre de septiembre a 31 de diciembre– ninguna entidad se salva. Todas perdieron inversores: 66.514 en total. El número de accionistas de Santander cayó un 1% (38.981 socios); el de BBVA, un 1,2% (10.264); el de CaixaBank, un 1,8% (10.533); el de Sabadell, un 0,8% (1.811); el de Bankia, un 2,5% (4.425); y de Bankinter, un 0,9% (501).




Fuente: El país

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