La movilidad de contribuyentes entre comunidades en busca de un mejor trato fiscal no compensa en las arcas de la autonomía que opta por rebajar impuestos ya que se reduce la recaudación global. Sucede exactamente lo contrario si lo que se hace es subir impuestos. La comunidad que incremente la tasa del IRPF no perderá recaudación total como consecuencia de la fuga de contribuyentes hacia comunidades con presión fiscal más baja. La aumentará en términos globales.

Son dos de las conclusiones del informe Descentralización fiscal y movilidad, elaborado por Dirk Foremny (investigador del Institut d’Economia de Barcelona (IEB) y del CESifo) y David R. Agrawal (profesor de la Universidad de Kentucky y miembro del CESifo). En el informe se contabiliza el impacto en la recaudación de una modificación del IRPF en las autonomía.






El informe constata que hay margen de subida fiscal en las comunidades autónomas

Cuando una comunidad modifica el tipo de la renta a la baja, se produce un triple efecto: obviamente la recaudación cae como consecuencia de la rebaja de impuestos pero sube un poco por dos causas: por la llegada de nuevos contribuyentes de otras comunidades que buscan una fiscalidad más ventajosa y porque los que ya estaban trabajan más al tener que pagar menos impuestos. El resultado final es que la recaudación global se reduce. Sin embargo, cuando se incrementan los tipos impositivos, el efecto es justo el contrario: sube la recaudación por el alza impositiva pero baja por la fuga de contribuyentes y porque se reduce el trabajo de los contribuyentes, ya que es menos rentable al haber de pagar más a Hacienda. Pero en este caso, la recaudación global aumenta.

El estudio de los investigadores muestra que en el caso de comunidades como Catalunya, donde se ha subido la presión fiscal en relación con la media española, la Hacienda pública autonómica ha conseguido una ganancia neta de recaudación. Eso significa que la pérdida de ingresos derivada de la fuga de contribuyentes o de los que optan por trabajar menos es inferior al aumento de la recaudación. Como se aprecia en el gráfico adjunto, el incremento de ingresos medido en porcentaje sobre el total derivado del alza impositiva es superior a lo que resta la fuga de contribuyentes y la rebaja de empleo. En Madrid sucede todo lo contrario. En el informe se pone cifras al caso de Madrid y se destaca que si la Comunidad de Madrid rebaja un punto el IRPF, “provoca que los ingresos caigan en 50 millones de euros. Sin embargo, la renta imponible sólo aumenta en 4 millones de euros y los nuevos contribuyentes adicionales contribuyen con 9 millones” más. Dirk Forenmy reflexiona que la bajada de impuestos “sí que puede considerarse como dumping fiscal porque es la única explicación, ya que no es una decisión racional”.






Las diferencias en la tasa de la renta entre comunidades como Madrid y Catalunya es de más de 4 puntos

En el gráfico se expresa la evolución de los tres factores en porcentaje sobre el total de la recaudación del IRPF en España sin contar las comunidades forales de Navarra y el País Vasco.

Forenmy destaca que el informe no se ha analizado el impacto añadido que puede tener la llegada de contribuyentes con renta altas a un territorio en cuento a mayor recaudación vía IVA por un incremento de la demanda o por el impuesto de patrimonio.

El efecto de la política fiscal
(Alan Jürgens)

“Hay recorrido para subir impuestos”, reflexiona Forenmy. En el informe se detalla que “los gobiernos están en el lado izquierdo de la curva de Laffer: elevar las tasas de impuestos en relación con la tasa del gobierno central aumenta los ingresos fiscales en las regiones”. La curva de Laffer es una teoría económica que elaboró Arthur Laffer en la que se aseguraba que un incremento de los tipos impositivos no siempre conlleva una mayor recaudación fiscal. La curva es un gráfico en forma de campana que muestra que llegados a un cierto punto de presión fiscal, seguir aumentando los impuestos produce un efecto negativo en la recaudación.





Durante la pasada crisis, en España se produjo una alta dispersión de la presión fiscal entre comunidades como consecuencia del incremento de la tarifa en zonas como Catalunya o Andalucía al mismo tiempo que en otras como Madrid se producía una rebaja. De hecho en los últimos presupuestos, Madrid ha vuelto a rebajar la tributación del IRPF, con lo que las diferencias con Catalunya son tres puntos en las rentas bajas y 4,5% en las altas.








Fuente: LA Vanguardia

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