El titular de Sanidad acierta en la crisis del coronavirus y ahora tendrá que resolver la de las sysadoas

Salvador Illa ha entrado con muy buen pie en el Ministerio de Sanidad pese a que el aterrizaje no era nada fácil. Aunque su desconocimiento del sector es manifiesto, el flamante titular del departamento está haciendo una gestión inmejorable de una crisis de Salud Pública de primer orden como es la del coronavirus chino. En apenas unos días, el filósofo y dirigente del Partido Socialista catalán ha aplicado el menos común de los sentidos en política, el común, logrando lo que parecía impensable: que nadie cuestione las medidas adoptadas hasta ahora, que las autonomías acepten de buen grado la coordinación y el liderazgo de la autoridad sanitaria central y que hasta los feudos del PP aplaudan a un Ministerio que parecía depauperado por el desembarco en su sede de la ultraizquierdas de Unidas Podemos. Es de esperar que Illa consolide las buenas formas que está mostrando y aproveche para insuflar protagonismo al Ministerio maldito. El catalán debe empezar esta tarea corrigiendo algunos de los errores del pasado que ha heredado, y la prueba de fuego la tiene con la desfinanciación de las llamadas sysadoas, medicamentos condroprotectores destinados a combatir la artrosis para los que no hay una alternativa terapéutica absolutamente segura. Su exclusión, proyectada por el equipo de la ex ministra Carcedo, obligaría a miles de pacientes –la mayoría mujeres– a tener que abonar de su propio bolsillo estos medicamentos.




Fuente: La Razón

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