La frustración era evidente en la noche del 31 de octubre de 2017 en el Wanda Metropolitano por un 1-1 con el Qarabag que promovió la eliminación posterior de la Liga de Campeones del Atlético de Madrid; una advertencia ante otro partido definitivo en el torneo este miércoles contra el Lokomotiv.

En el minuto 40, Míchel Madera hizo el 0-1, de cabeza tras un saque de esquina; en el 55, Thomas Partey empató con un derechazo a la escuadra desde fuera del área; luego el Atlético protagonizó un ejercicio de impotencia ofensiva que terminó en nada más que un 1-1, obligado a un milagro que después no ocurrió. Fue un fiasco sonoro.




Fuente: Agencia Efe

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