Kiko Rivera e Irene Rosales llevan meses encerrados en la casa de Gran Hermano y aunque no han escondido sus muestras de cariño ante las cámaras, ahora piden un poco de intimidad. Al parecer, el DJ no podría aguantar las ganas de pasar unos minutos con su mujer completamente a solas por lo que este fin de semana le ha propuesto pasar una hora sin cámaras.

“Vamos a despedirnos con una hora sin cámaras”, ha pedido Rivera a Rosales, quien considera que “ya queda muy poco” y pueden aguantar. El Dj ha asegurado entre risas que sería una buena manera de despedirse del programa y que, además, “el público lo quiere”.





Sin embargo, la concursante no lo tiene tan claro como su marido y considera que el público no lo quiere y es que “el público no lo tiene que querer”. Lejos de zanjar el tema, Rosales ha asegurado a Kiko que “más ganas” que ella “no las tiene nadie” y que cuando le pregunten qué va a hacer cuando vaya al hotel su respuesta será clara: “Yo? Hacer el amor contigo”, sentenciaba.




Fuente: LA Vanguardia

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