Kendall Jenner y Ben Simmons se han convertido en los nuevos Justin Bieber y Hailey Baldwin. Aunque empezaron a salir en mayo del año pasado, la modelo mejor pagada del mundo no confirmó hasta hace unas semanas su la relación con el jugador de la NBA. En concreto lo hizo en el programa de Ellen DeGeneres y habló de ello con total normalidad.

Los ‘Bendall’, el mote utilizado por los fans para referirse a la pareja, no han hecho aún su primer posado público pero varios medios apuestan que podrían presentarse de manera oficial en la gala del MET. Pero sus seguidores no han podido esperar a esta ocasión y ya han creado una página en Instagram donde han publicado un montaje de una hipotética aparición, además de mostrar varias de sus citas.








En las últimas semanas, Kendall (23 años) y Ben (22 años) se han dejado ver en diferentes sitios como en locales de cadena rápida o comprando en centros comerciales, una rutina que poco tiene que ver con el ‘modus operandi’ de las Kardashian-Jenner, que siempre han mostrado a sus parejas en Instagram. “No me parezco a mi otras hermanas, que son como: “¡Esta soy yo y este es mi novio!”…Yo intento mantener un perfil bajo con los chicos, trato de escabullirme todo el tiempo”, afirmaba la modelo mejor pagada del mundo a la revista ‘Vogue’.

Aunque hasta el momento han podido pasar desapercibidos, se ha detectado que para sus citas la pareja opta por un estilo muy deportivo. Un hecho que no es de extrañar ya que Jenner es embajadora de Adidas y el deportista de los Philadelphia 76ers ha recibido recientemente la distinción del Rookie del año (mejor jugador novato) en la NBA.








Las sudaderas holgadas, las zapatillas deportivas y los pantalones vaqueros se han convertido en los mejores aliados de los jóvenes para no llamar la atención. Unas prendas que casi siempre llevan en color negro, alguna vez la joven ha optado por un look ‘casual’, y quecompletan sus looks con gorras, sobre todo Kendall, para tapar su cara.

Esta relación ha hecho que la modelo explote más su lado deportivo. Jenner ha dejado a un lado los vestidos imposibles para enfundarse la camiseta del equipo estadounidense con el apellido de su chico cuando acude al estadio a animarlo. La top se ha convertido en una espectadora más que se sienta en primera fila y celebra las victorias de su pareja, eso sí, sin perder el estilo que la caracteriza.




De hecho, ha roto la conocida como “maldición Kardashian”, basada en los casos de Kris Humphries y Lamar Odom, exmaridos de Kim y Khloé respectivamente que también se dedicaban al baloncesto. Las malas lenguas decían que salir con las famosas había afectado al rendimiento de los jugadores y que incluso habían acabado con sus carreras. Una teoría que no se cumple en la pareja de los ‘Bendall’.






Kendall y Ben se han dejado ver en locales de comida rápida y centros comerciales con unos estilismos muy deportivos









Fuente: LA Vanguardia

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