Cine social y glamur. El Festival de Cannes mostró ayer las dos caras que mejor sabe lucir de la mano de sendos y muy notables exponentes de lo uno y lo otro: el cineasta Ken Loach, que presentó su última película-denuncia y el cantante Elton
John, quien acudió para apoyar un largometraje sobre su vida.

Si había un director autorizado para hacer la crónica de la actual situación social y laboral en Europa, en concreto para ilustrar el fenómeno de la nueva esclavitud y los trabajadores pobres, ése era desde luego Ken Loach. Y el veterano realizador británico, de 82 años, cumplió anoche la expectativa con la presentación en la sección oficial de Cannes de su contundente, emotivo y necesario drama Sorry we missed you, título alusivo a la frase que se utiliza en Gran Bretaña en los resguardos de entregas que se dejan en el buzón o la puerta del destinatario cuando el cartero o mensajero no lo encuentra en casa. Se trata de la decimoséptima cinta que Loach exhibe en un festival que le adora y donde ya ha ganado dos Palmas de Oro.






La francosenegalesa Mati Diop relata el drama de la emigración desde las playas de Dakar

El protagonista del filme, Ricky (Kris Hitchen), es un padre de familia en paro que ve la oportunidad de salir adelante como conductor de su propio vehículo de reparto. Ricky prestará sus servicios a una empresa cuyo jefe de personal le asegura que no trabajará “para” él y los dueños sino “con” ellos. Y más adelante podrá desarrollar una franquicia. Por eso, aduce, no hay contrato ni objetivos ni salario estable.

A la hora de la verdad, Ricky no da abasto con las entregas. Un aparato diabólico y carísimo, que tendría que pagar él si lo perdiera, monitoriza y comunica todos sus movimientos. Nada más empezar, un compañero le da una botella para que orine en ella porque no tendrá tiempo de buscar un aseo donde hacerlo. Multas, atascos e imprevistos le saldrán caro, pues le empresa le pasa factura por cada retraso…

Pero Loach no cuenta sólo la historia de Ricky sino la de su familia, que representa a millones de ellas en Occidente. En su caso, la esposa atiende a un número imposible de personas dependientes en sus hogares mientras lleva el peso principal de la atención a los dos hijos: un adolescente y una cría de unos 8 años. Es una prole de lo más normal que la precariedad laboral convierte en pequeño polvorín.

La historia puede arrancarnos alguna lágrima pero también aplausos como los que de hecho cosechó ayer en un pase de los reservados a los periodistas más conspicuos del ramo. El relato, además, es crudo pero no tapa todas las salidas.





Peor aún es el panorama que describe Atlántico, el otro filme presentado ayer en competición, obra de la francosenegalesa Mati Diop. En ella, un grupo de trabajadores de Dakar que se hacen a la mar, rumbo a España, cuando la empresa les niega el salario por cuarto mes consecutivo. Fuera de concurso se celebró el primer pase de Rocketman, el biopic de Elton John que el artista fue a respaldar con su presencia. La cinta, dirigida por Dexter Fletcher e interpretada por Taron Egerton, se presenta oficialmente hoy.








Fuente: LA Vanguardia

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