El 24 de agosto tuve el privilegio de ganar la primera carrera disputada en el nuevo Estadio Vallehermoso de Madrid. El antiguo se inauguró en 1961, fue cerrado en 2007, derribado en 2008 y abandonado para vergüenza de anteriores Gobiernos municipales del PP de 2008 a 2015. Ahora Madrid, con Manuela Carmena, decidió construir un estadio que tapara la enorme herida que suponía la permanencia del agujero de Chamberí.

El nuevo se concibió como una instalación municipal de gestión pública, abierto a todos los deportistas y niveles de competición. Con un graderío circular sin distinciones ni palcos, para el disfrute de los aficionados. Será el hogar diario del atletismo en Madrid, con Escuelas Deportivas Municipales ya programadas.

Tras superar la compleja tramitación, el 3 de abril de 2018 comenzaron las obras, que en tiempo récord de 16 meses han permitido la celebración del Meeting Internacional de Madrid el 25 de agosto. La “vuelta a casa” del atletismo se celebró con un éxito deportivo y el estadio abarrotado por 10.000 personas. La novedosa estética materializada por el arquitecto Alfonso Cano, su estudio, el equipo técnico municipal y la constructora BECSA, fue admirada por un público entusiasmado que se abrazaba al recuperar el estadio de atletismo más emblemático de la España del siglo XX con una instalación del siglo XXI, tal como se merecían Madrid y nuestro atletismo.

La víspera del meeting se celebraron las competiciones de ensayo para la jornada del domingo, televisada en directo. La RFEA programó como inauguración una carrera de “históricos”, de 1.000 metros, en la que participé junto con 10 leyendas del atletismo español. Fui el único intruso entre tanto campeón legendario. La carrera comenzó y cada uno adaptó el ritmo a su estado de forma actual. Partí en cabeza y en el 300 el campeón de Europa, Jesús España, gran caballero del atletismo, se me emparejó y me preguntó qué tiempo quería hacer. Le contesté que bajar de 3’30’’ y se ofreció a marcar el ritmo adecuado, lo que agradecí encantado. (Hicimos 3’27’’, que no está mal para un corredor de 66 años.) Al llegar a la recta final se abrió a la calle 2 para que yo pasase por dentro y me acompañó hasta la meta, moderando su zancada con una precisión prodigiosa para cruzarla 2 centésimas después.

La generosidad de Jesús España permitió, en un alarde de justicia poética, que el gestor de la construcción del estadio entrase en la pequeña historia del nuevo templo madrileño del atletismo. Cuando levanté los brazos al cruzar la meta, no estaba celebrando la victoria en la preciosa carrera inaugural (que también), sino la culminación de la construcción del Estadio Vallehermoso tras cuatro años de trabajo de todo el equipo municipal.

Javier Odriozola, fue Director General de Deportes del Ayuntamiento de 2015 al 20 de junio 2019

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Fuente: El Pais

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